Presenta Gobierno de Tabasco estrategia integral ante temporada de lluvias 2026
VILLAHERMOSA, Tab., 15 de julio de 2026.- Un sueldo altamente atractivo, facilidades inmediatas de traslado con viáticos pagados y el nulo requerimiento de experiencia previa, son los componentes recurrentes de una fórmula que satura diariamente los muros de las plataformas digitales. Lo que a simple vista se presenta como una oportunidad para sortear la crisis económica familiar, representa en realidad el inicio de una red de delincuencia organizada. En México, y por ende Tabasco, el engaño digital se ha consolidado como la antesala de la privación de la libertad, la explotación y, en sus consecuencias más extremas, el feminicidio.
Este fenómeno criminal opera bajo la modalidad de trata de personas mediante captación por engaño, utilizando el fraude y la estafa laboral como su principal gancho de atracción. Células delictivas operan páginas y perfiles apócrifos en redes sociales para contactar a ciudadanos vulnerables, suplantando identidades corporativas o simulando ofertas formales para enganchar a las víctimas. Detrás de estas pantallas no existen departamentos de recursos humanos, sino estructuras dedicadas a la captación ilícita.
La gravedad y el alcance de esta problemática social quedaron expuestos de forma trágica en la entidad durante el pasado mes de junio de 2026 con el caso de la señora Yolanda Jiménez Sánchez, de 53 años. Lo que inició para ella como el seguimiento a una oferta de trabajo publicada en internet, culminó en una investigación penal por parte de la Fiscalía General del Estado tras confirmarse su feminicidio. El caso de Yolanda evidenció el rostro más crudo de las mafias digitales, las cuales aprovechan la urgente necesidad de empleo para aislar, capturar y agredir fatalmente a las mujeres en el estado.
A diferencia de países como Estados Unidos, donde los marcos normativos obligan a las plataformas de internet a cumplir con estrictos requisitos de verificación para comprobar la identidad real de quien abre una cuenta, en México prevalece un desamparo legislativo. El abogado José Antonio de la Cruz Santiago recordó que las redes sociales no están reguladas por ninguna ley.
El especialista e integrante del Colegio de Abogados Tabasqueños señaló que en la entidad hay una fiscalía especializada, la policía cibernética, que es la que persigue este tipo de delitos a través de las redes sociales. No obstante, advirtió sobre la falta de prevención de los usuarios: “Lamentablemente la gente no ha entendido que las redes sociales no son confiables, porque cualquier persona puede utilizar otro nombre, la foto de otra persona”.
Ante el escenario de vulnerabilidad que sufren las víctimas captadas en entornos digitales, De la Cruz Santiago consideró que desde el Congreso del Estado se necesita con urgencia una legislación que proteja los derechos de estas personas. Al respecto, el litigante hizo un llamado a las cámaras de diputados al señalar textualmente: “Necesitamos que el Congreso del Estado y el Congreso de la Unión legislen las redes sociales”.
La dimensión del problema se refleja de manera parcial en los reportes de incidencia del fuero común del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Entre enero y mayo de 2026, a nivel nacional se reportaron 259 casos de trata de personas, de los cuales 79 correspondieron a la modalidad de explotación sexual, 25 a trabajos o servicios forzados y 155 se clasificaron bajo otros fines. En el mismo periodo, las estadísticas oficiales registran únicamente tres casos denunciados en Tabasco, todos ellos por explotación sexual, ubicando dos eventos en el municipio de Centro y uno en Cárdenas.
Sin embargo, los litigantes y defensores advierten que estas cifras no muestran la realidad del problema debido a la existencia de una amplia cifra negra provocada por la falta de denuncias. En este sentido, José Antonio de la Cruz Santiago aseguró que la policía cibernética de Tabasco sólo puede actuar si se denuncia. Sin este requisito legal, la autoridad civil carece de facultades para iniciar el rastreo de perfiles informáticos o perseguir penalmente a los agresores.
Para contrarrestar la proliferación de estos avisos engañosos, las autoridades y especialistas instan a la población a mantener una postura de desconfianza ante publicaciones que prometen sueldos desproporcionados, traslados gratuitos o que no exigen ningún tipo de perfil o experiencia.
Días después de darse a conocer el caso de Yolanda en Tabasco, la titular del Servicio Estatal de Empleo, Victoria Zarrabal Rabelo, emitió una fuerte advertencia sobre las ofertas laborales engañosas en redes sociales. La funcionaria lamentó que estas estafas laborales estén a la orden del día, señalando que la delincuencia se aprovecha de las personas con necesidades económicas, y sobre todo, de las mujeres que se encuentran en la búsqueda de un empleo.
Zarrabal Rabelo explicó el modo de operar de estas vacantes falsas, las cuales suelen presentar características muy específicas para enganchar a sus víctimas. Entre ellas, destacan las supuestas oportunidades para irse a trabajar como jornaleros agrícolas a Canadá o Estados Unidos, o empleos que ofrecen sueldos muy por arriba de la media sin pedir ningún tipo de experiencia previa, ni detallar las responsabilidades o el perfilamiento característico del puesto. Además, denunció que algunas de estas promociones fraudulentas usurpan la identidad oficial al utilizar indebidamente el logotipo del Servicio Nacional de Empleo o del Servicio Estatal de Empleo para generar una falsa sensación de confianza.
Los especialistas también recomendaron que cualquier persona que haya detectado o caído en una estafa laboral en redes sociales acuda de inmediato a la fiscalía para que se investigue quién está detrás de ese perfil, un proceso en el cual, dependiendo del caso, este delito puede considerarse estafa, trata de personas o hasta robo de identidad. Como medida preventiva, para quienes busquen trabajos a través de redes sociales se aconseja indicarle a alguna persona cercana el destino al que asistirá o ir acompañada al momento de asistir a las citas de empleo.