Protección Civil descarta fuga de hidrocarburos tras olor a gas en Tabasco
PARAÍSO, Tab., 26 de marzo de 2026.- La laguna Mecoacán, considerada el corazón económico de cientos de familias que día tras día trabajan sus aguas, mantiene con normalidad las actividades que son el sustento de pescadores y ostricultores, que se han visto afectados por las versiones de que este cuerpo lagunar sufrió grave daño tras el derrame de hidrocarburo en la costa tabasqueña, a principios de marzo.
En espera de visitantes durante el periodo vacacional de Semana Santa, cuando la economía de pescadores, ostricultores y restauranteros se reactiva, los lugareños aseguraron que los pescados y los moluscos que obtienen de la laguna son de buena calidad.
El ostricultor Mario González afirmó que la producción del molusco en la laguna está en condiciones de ser comercializada, pues hay suficiente para el abasto en esta temporada alta. “Tenemos un ostión de buena calidad y es comestible", remarcó.
Sobre las aguas de la enorme laguna rodeada de vegetación, el productor de ostiones abundó: "no tenemos contaminación en la laguna; esperemos y sigamos así para que nuestro producto lo podamos vender porque tenemos una calidad muy buena”. Y enseguida, ingerió una ostra cultivada en las aguas del cuerpo lagunar.

El subsecretario de Pesca y Acuacultura estatal, Guillermo Priego León sostuvo, luego de un recorrido en lancha por el cuerpo lagunar junto a otros funcionarios, que la presencia de hidrocarburo derramado se encuentra contenida en un espacio del río Seco, por lo que las actividades productivas, turísticas y económicas de la región se realizan con normalidad, sin afectar el corredor gastronómico.
Aseveró el funcionario de la Sedap que se tienen disponibles más de dos millones de ostiones, listos para ser comercializados, y subrayó que son de excelente calidad y salinidad. “Es limpio, ha estado creciendo en la laguna y con la limpieza que se le va dando, tenemos un producto de excelente calidad y muy buena salinidad, limpio para todos”, subrayó.

Ruperto de la Cruz Reyes, dueño del restaurante Las Brisas del Caracol, manifestó que las versiones falsas difundidas principalmente en redes sociales sobre la supuesta contaminación de la laguna con petróleo, afectan a toda la red de hogares que viven de la comercialización de pescados y mariscos.
“Aquí no hay pescado contaminado, algunos de los productos vienen de fuera. Aquí consumimos la almeja, ostión, robalo, además de lo que se da en la laguna. Y la laguna no tiene problema; a veces la gente habla de lo que no es y en realidad somos gente humilde, y necesitamos de las personas que nos visitan porque es el sostén de nuestras familias”, expresó el restaurantero.

En su negocio ubicado en la ranchería José María Morelos, en el corredor gastronómico El Bellote, don Ruperto confía que durante los días de asueto los turistas opten por visitar el municipio de Paraíso, pues cada kilo o platillo comercializado, fortalece la economía de familias humildes y trabajadoras que cuidan su recurso natural. “Invitamos a que vengan; todo es fresco, nada de contaminación”, insistió.
Por su parte, Amador León Segura, quien se dedica a la pesca en Playa Bruja, resaltó que el conocido balneario no ha sido afectado. "La playa está limpia. Invitamos a que venga consumir pescados; todo se puede consumir”, aseveró.
