Y hablando de salud...
Asesinatos, violaciones, inculpar a personas inocentes, violencia, malos tratos, injusticias, abusos y atropellos de todo tipo, es lo que vemos hoy en día, en el mundo, muy cerca de nosotros.
Los nombres de esos hombres y mujeres, no importan, no porque dejen de ser importantes, sino porque pueden ser, ya con tanta maldad, cualquiera de nuestros hijos, familiares, personas a las que amamos o conocemos.
No debemos ser ajenos a lo que sucede en el mundo y cerca de nosotros, nuestras mujeres y hombres están siendo asesinados, inculpados y abusados por personas a las que el dinero, el poder y lo sexual, les es importante, más que inclusive, la vida.
Hay personas a las que el dinero las hace sentir mejor y bien, lo malo es que son corruptos y con tal de tenerlo asesinan, roban, mienten, venden su cuerpo, buscan hombres o mujeres sin importar la edad pero que tengan dinero; más bien, obtener dinero, para este tipo de personas, es lo más fácil, venden hasta su dignidad e integridad física, cuando su fin es solo y únicamente, tener dinero, por ambición. Buscan niños, niñas, adolescentes, mujeres y hombres que tienen necesidad de un empleo, es más, entre parejas y esposos, se da el abuso sexual.
Todos los días se leen y ven noticias sobre personas embolsadas o desaparecidas y ya que las encuentras están además de muertas, abusadas en sus partes.
El amor al otro o entre parejas se ha convertido en lujuria, a tal grado de que niños adolescentes, adultos y hasta adultos mayores, abusan de menores de edad y mujeres nobles, pero lo peor aún, es, leer noticias sobre padres y madres de familia abusando sexualmente de sus hijos e hijas. Esto ya es aberrante.
Una sociedad en la que por pena o por miedo, no se acusa o se señala al o a la culpable que abusa físicamente de un menor o de una persona indefensa y vulnerable. Pero cuando se enteran, se espantan y lloran, sobre todo cuando todo ya está perdido.
Con poder, hacen lo que se les da la gana y se sienten intocables, pero cuando no lo tienen, se deprimen y se sienten muy mal, en todos los aspectos de su vida.
Este tipo de personas, vienen de familias que tienen recursos económicos y otras no, pero en ambos casos, el tener poder es su objetivo, escalar a las altas esferas es su mejor logro y todo, con la finalidad de sentirse "grande", "fuerte" o "más que otras personas".
Están en todos lados, son hombres y mujeres a los que un simple lugar, espacio o cargo, por muy mínimo que sea, les hace sentir poder y lo usan para dañar y lastimar, pero, sobre todo, abusar del otro.
En el caso de tener un nivel alto y con poder, este tipo de personas pueden causar mucho más daño, sobre todo porque toman decisiones por el simple hecho de tener poder y no por el hecho de ser inteligentes, por eso, pueden dañar a grupos de personas y comunidades.
Nos queda rogar a Dios todos los días, pero también como ciudadanos podemos empezar a dejar de callarnos este tipo de acciones, dejar de tener miedo y huir a esta triste realidad; nos queda denunciar, nos queda cuidar y nos queda también el que algún día, nos unamos para buscar el bien común que nos permita acabar con este tipo de personas y malas acciones.
Gracias a Dios por el trabajo, la familia, los amigos, la salud; gracias a usted estimado lector y lectora por su tiempo de lectura.
P.D. ¿Hay algo tan significativo para ti que incluso podría costar un peso, pero no lo venderías por cantidad alguna?




