Y hablando de salud...
El gobierno del Estado –de manera permanente– nos aseguró que se tienen finanzas sanas, que gracias a sus programas de austeridad y el manejo responsable de los recursos públicos, se han tenido ahorros importantes que, según asegura, se destinan para apoyar al pueblo sabio y bueno, que –ahora sí– no como antes, los beneficios llegan a quienes realmente lo necesitan.
Hay que dar el beneficio de la duda al gobierno del Estado, de que ha tenido un manejo responsable de los recursos del erario público, que realmente los ha destinado para apoyar y respaldar al pueblo.
La pregunta obligada es: si se han tenido ahorros e ingresos como lo que ha dicho el gobierno de Morena, entonces, ¿por qué ha solicitado empréstitos, realizó el refinanciamiento de la deuda a largo plazo y ya licitó la venta del Centro de Convenciones y el gimnasio La Choca?
Además, que ya tiene contemplada la comercialización de una gran parte de la reserva territorial, que para un amplio sector de la sociedad tabasqueña no le parece lo correcto porque es patrimonio de los ciudadanos, y un gobierno no puede decidir de manera unipersonal su comercialización.
Sería interesante que se hiciera una consulta pública nada más preguntando: ¿Está de acuerdo en que se venda el Centro de Convenciones, el gimnasio La Choca y la reserva territorial? ¿Sí o no? Pero que sea un sondeo responsable y no cuchareado, porque entonces de nada serviría, solo sería una simulación y un engaño.
En casi dos años de administración del gobierno de Morena, la deuda del Estado creció un 137 por ciento, al grado que ya sobrepasa los 11 mil millones de pesos.
Al inicio de su mandato, en uno de sus discursos, el gobernado Javier May aseguró que no recurriría a los empréstitos, que tendría un manejo responsable de las finanzas públicas y que haría “más con menos”.
Sin embargo, a cuatro meses de iniciado el sexenio (febrero 2025), nos dimos con la sorpresa que se haría el refinanciamiento de la deuda a largo plazo, que implicó la renegociación de 4 mil 797 millones 237 mil pesos.
Iniciaría 2025 (marzo) con un crédito por 2 mil millones de pesos.
En el gobierno aseguraron que no se contrataba deuda, pero ese refinanciamiento implicará que se paguen intereses a lo largo de 20 años.
En marzo 2025, el gobierno solicitó un crédito por 417 millones de pesos, y concluiría el año, con dos nuevos empréstitos, uno por 2 mil 10 millones de pesos y otro por 2 mil 134 millones 705 mil pesos.
Inicio 2026, con un nuevo préstamo por 2 mil millones de pesos.
Es decir, que el refinanciamiento y los créditos solicitados a lo largo del 2025 y 2026, han propiciado que se superen los 11 mil millones de pesos.
Parte de esos recursos se destinarán para la construcción del nuevo Centro de Convenciones y el Proyecto 2030, que implicará la construcción de infraestructura urbana y la supuesta modernización de la zona de Tabasco 2000.
Aunque el proyecto 2030 ha recibido muchas críticas de un amplio sector de la sociedad, por la falta de transparencia y porque no se han querido explicar muchas dudas que implicará la ejecución de dicha obra.
Es decir que en menos de dos años, el gobierno de Morena ya comprometió el futuro financiero de Tabasco; lo del manejo responsable de los dineros públicos, solo quedó en el discurso porque en los hechos ha sido todo un fracaso.




