Testigo fiel
Del refranero popular mexicano hay una frase que dice: “A ti te lo digo puerta, entiéndelo tú ventana…”, la cual recurrentemente es utilizada por aquellos que quieren enviarle un mensaje directo a alguien de forma sutil, haciéndose el desentendido o dirigiéndose a otra persona, objeto o situación. Es una indirecta perfecta, dirán algunos.
Así pareciera estar ocurriendo con lo expresado por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum en la conferencia mañanera del jueves pasado al referirse a la resolución de la Comisión de Quejas y Denuncias del INE que ordenó bajar los comentarios del líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, en los que éste, al referirse a Morena lo ha hecho con calificativos como “narcogobierno”, “narcopropagandista”, “narcopolítico”, “narcodictadura”, “cártel de Morena” y “narcopartido”.
Resolución que la titular del Ejecutivo federal celebró señalando: “pues qué bueno, porque el INE tiene responsabilidad de que la disputa política sea con verdades y que no haya, de cualquier partido, no porque haya sido el PRI, un uso de noticias falsas, de argumentos sin fondo en el debate político y que sea más bien propositivo, que no sea de agresión”.
¿Así, o más claro?
No queda duda del interés de la Presidenta Sheinbaum –viendo como están las cosas en el ámbito político nacional y ante la cercanía de las elecciones de 2027– de que el Instituto Nacional Electoral asuma su responsabilidad para vigilar que la disputa política sea con verdades y que no haya uso de acusaciones falsas.
Pero también, dice la vox populi (y aquí es donde aplica el refrán que inspira el título de este Altar Mayor), hay que observar que dicho mensaje no es tanto porque los calificativos mencionados provengan del PRI, pues la Presidenta ha sido muy clara al enfatizar que se digan verdades no falsedades, se trate del partido que se trate. En ese contexto, la recomendación oficial es clara: que la disputa política no sea de agresión.
Ahí es precisamente donde radica la importancia del mensaje de la Presidenta Sheinbaum quien ha observado que en los últimos meses la participación de los miembros de la clase política nacional se ha visto orientada más hacia la confrontación, haciendo a un lado la civilidad política.
Y es que hay que admitirlo, en gran parte la sociedad mexicana está muy polarizada y, algunas veces, los actores políticos se encargan de propalar falsedades, medias verdades o afirmaciones sin fundamento que contribuyen a enrarecer aún más el ambiente ante la proximidad de los procesos electorales.
Basta ver la ligereza con la que unos a otros de los actores de la política se dicen adjetivos de todo tipo, muchas de las veces para tratar de alcanzar el voto de las graderías, que como hemos visto también han puesto de su parte para hacer más estridente el escandalo, según convenga a los intereses de tal o cual político.
En conclusión, es hora de demostrar que existe madurez entre los actores de la clase política nacional; es importante atender el mensaje de la Presidenta de México, y que la disputa política –como ella afirma– sea con verdades, con argumentos de fondo en el debate político, más propositivo y sin agresiones.
De colofón, que se privilegie el debate político de altura, y se hagan a un lado el discurso visceral y la confrontación política.
El país está urgido de la construcción de acuerdos que, de cara a todo lo que viene en el 2027, haya un escenario pacífico y sin sobresaltos que afectan la tranquilidad de los mexicanos. ([email protected])