Y hablando de salud...
Cuánta razón tienen aquellos que suelen decir que la ropa sucia se lava en casa.
Hay indicios de que esa frase proviene de la edad media, época en que las trabajadoras domésticas de los ricos iban a los ríos a lavar ropa, y en esos trajines aprovechaban para ponerse al corriente de los chismes de barrio que, dicho sea de paso, se esparcían rápidamente en toda la comarca.
El presunto origen de la frase sirvió –se dice por ahí– para que algunos reflexionaran que si lavar era sinónimo de chismear, lo mejor era hacerlo en casa, así nadie más sabría lo que se contaba en el vecindario.
Hace unos días circuló la noticia de la resolución de la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral, que declaró procedente la adopción de medidas cautelares contra Alejandrso Moreno Cárdenas, flamante dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), derivado de la denuncia presentada por Morena por la difusión de mensajes que utilizaban expresiones como: “narcogobierno”, “narcopropagandista”, “narcopolítico”, “narcodictadura”, “cártel de Morena” y “narcopartido” en el ánimo de denostar al partido en el poder.
Como era de esperarse, ni tardo ni perezoso el dirigente nacional tricolor salió a tildar ante la prensa, tal resolución como un acto de censura, por considerar –según el campechano– que limita la crítica política y protege al partido en el poder, emitiendo un posicionamiento en el que anunció que llevaría la denuncia ante organismos internacionales:
Moreno Cárdenas, en una parte de su mensaje advierte: “Llevaremos esta denuncia ante organismos internacionales para que el mundo conozca cómo en México se está utilizando a las instituciones electorales para censurar a la oposición, controlar la critica y proteger al partido en el poder…”.
Pero fíjese usted, lector querido, con independencia del impacto que pueda tener la referida denuncia, pareciera que el dirigente nacional del tricolor, está siguiendo los pasos de otros actores de la política nacional que, incapaces de encontrar la manera para convencer a los adversarios, están buscando que de afuera vengan a resolvernos problemas que, al final del día, como ha dicho la Presidenta Claudia Sheinbaum, es a los mexicanos a quienes compete resolver.
O sea, como bien reza el refrán: la ropa sucia se lava en casa.
Lo que se observa y que debe mover a una reflexión, es el hecho de que si bien podría ser reprochable el tema que inspira la denuncia del líder priísta Alejandro Moreno, no lo es menos el que en vez de estarle dando vueltas a los problemas como si se tratara del juego del trompo, haya otros asuntos importantes como los casos de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia o de Marina del Pilar, gobernadora de Baja California, así como los del huachicol fiscal que también han estado en el ambiente y sobre lo cual muchos quieren ver hasta dónde llegan las investigaciones para demostrar que México tiende a dejar de ser el país de la impunidad.
Las cartas están sobre la mesa. En tiempos de la 4T vale la pena reflexionar qué tan cierto es aquello de que la ropa sucia se lava en casa.
Como dicen algunos choquitos, hay quienes a los que nada les embona: si el Festival Cultural Ceiba lo hacen en espacios cerrados, salen a decir que son eventos “elitistas” inaccesibles para el pueblo… y ahora que dicho evento se celebró en un espacio abierto como es la Plaza de Armas que viene a ser la plaza central de nuestra capital, tampoco les agradó. ***Lo cierto es que, dígase lo que se diga, la versión 2026 de ese importante Festival resultó un éxito, muy concurrido y las familias tabasqueñas pudieron disfrutar abiertamente dichas actividades el pasado fin de semana. ([email protected])




