Y hablando de salud...
Pese a los diversos argumentos que han venido manejando las autoridades estatales de que el alza al gobierno fue “simbólica”, con lo cual quieren dar la idea de que no afectará la economía familiar, la realidad es que esta alza a las tarifas del transporte público sí vendrá a afectar a un grueso de la población que no percibe un salario formal por estar inmerso en la economía informal y que representa el 60 por ciento de la población económicamente activa en el estado.
En ese sentido, le pongo en contexto que a partir de este día usted tendrá que hacer un ajuste si se mueve en la capital del estado y en zonas foráneas de tres pesos diarios más, que no tenía previsto gastar por el alza al transporte público que entra en vigor este 5 de agosto de 2026. Es más, haciendo un cálculo, si usted utiliza solo un transporte que lo lleve de ida y vuelta de su vivienda al trabajo o la escuela, y viceversa, a la semana, de lunes a viernes, gastaría 15 pesos más, lo que al mes provocará que tendrá que desembolsar a partir de ahora 60 pesos más. Pero si le toca tomar dos combis para llegar a su trabajo o escuela el precio se incremente a 120, si solo viaja de lunes a viernes.
Del ejemplo anterior, se desprende que 60 pesos o 120 pesos al mes, significa un día de comida para las personas que usan el transporte público, si solo nos enmarcamos que tienen que ir al trabajo o a la escuela, pero sabemos que además la gente se tiene que trasladar más veces ya sea para comprar, divertirse o movilizarse para alguna atención médica, por mencionar algunas actividades, lo que causará más gastos y una disminución en el poder adquisitivo en un mes, en el cual se está en la antesala de un gasto importante en las familias como es el regreso a clases.
En ese orden de ideas, hay que mencionar que el alza al pasaje anunciada en Tabasco sí representa un golpe duro para la economía de las familias, debido a que no es un aumento aislado sino que se suma a la presión del regreso a clases y contrasta con la persistente informalidad y pobreza en el estado.
En otras palabras, para este mes de agosto, el anexarle el alza al pasaje a los papás que iniciarán las compras del regreso a clases, representará devengar un gasto que no se tenía previsto para una temporada en donde muchos tienen que hacer sacrificios para costear los gastos del regreso a clases que este año se estima oscilen entre los 4 mil y 8 mil pesos por hijo. Si bien es cierto, que el programa de becas Rita Cetina se ha comenzado a dispersar con un apoyo de 2 mil 500 pesos para 92 mil estudiantes de primaria, este alivio es parcial y no cubre el gasto total, dejando a muchas familias con un fuerte desembolso.
Y es que, aun cuando el gobierno a través de su Secretaría de Desarrollo Económico haya presumido que el estado presentó en el primer trimestre de este año, un crecimiento económico de 3.3 por ciento contra el 0.3 por ciento del promedio nacional, para quizás justificar con esto que los tabasqueños pueden soportar un alza de un peso con 50 centavos en caso del transporte público y de cinco pesos por sector en el caso de taxis en Villahermosa, la realidad es diferente, porque todo lo que replicaban de los anteriores gobiernos neoliberales que les gustaba jugar con la macroeconomía, desde el punto de vista microeconómico, las familias si resienten el alza porque pese al crecimiento reportado, la realidad de los tabasqueños es que el 50 por ciento de la población vive de la informalidad o el ambulantaje, que no cuenta con un sueldo fijo o prestaciones que puedan apoyar un alza no contemplada.
Es por ello que este llamado “ajuste” a las tarifas del transporte sí debe ser considerado como un golpe duro a la economía familiar, porque golpea a los más vulnerables debido a que las familias que viven al día, en empleos informales y con el gasto escolar encima, sentirán este incremento de este 1.50 pesos por viaje en cada trayecto. El aumento al pasaje no es un gasto discrecional, sino un costo fijo para quienes necesitan moverse para trabajar o estudiar. Asimismo, este golpe a la economía de los tabasqueños no es un golpe "aislado" porque el impacto se magnifica debido a que coincide con la peor época del año para la economía familiar, como es el regreso a clases.




