Va la nueva Ley de economía digital en México
Las protestas de habitantes de comunidades asentadas entre los límites de los municipios de Centro, Jalapa y Teapa, que derivaron en el bloqueo de la carretera Villahermosa-Teapa el pasado 23 de septiembre, no pueden reducirse a una inconformidad vecinal.
Las denuncias por las emanaciones provenientes de instalaciones petroleras y sus posibles afectaciones a la salud plantean un problema ambiental que exige respuestas del Estado.
Los datos difundidos por la Asociación Ecológica Santo Tomás, en un análisis elaborado por José Manuel Arias Rodríguez, permiten dimensionar la gravedad del problema.
Según información obtenida de Pemex mediante una solicitud de transparencia, entre 2018 y el primer semestre de 2025 se quemaron en Tabasco 297 mil 509 millones de pies cúbicos de gas.
Tan solo durante los primeros seis meses de 2025 se reportaron 111 mil 365 millones, una cantidad superior a la registrada en cualquiera de los años completos anteriores.
Más preocupante resulta la composición de los contaminantes. Con base en registros ambientales, la organización documenta que entre 2018 y 2023 el sector de extracción petrolera emitió 11 mil 976 toneladas de contaminantes a la atmósfera, de las cuales 8 mil 010 corresponden a sustancias clasificadas como cancerígenas conocidas o sospechosas.
Destacan 6 mil 401 toneladas de benceno, 952 de cromo y sus compuestos y 592 de níquel y sus compuestos.Las emisiones reportadas pasaron de mil 100 toneladas en 2018 a 5 mil 667 en 2022, aunque disminuyeron a 3 mil 478 en 2023.
La Organización Mundial de la Salud reconoce al benceno como una sustancia cancerígena, por lo que estos registros justifican una evaluación rigurosa de los riesgos para las comunidades.
No basta con instalar mesas de diálogo ni ofrecer atención médica ocasional. Pemex y las autoridades ambientales y sanitarias deben transparentar los informes actualizados, realizar monitoreos independientes de la calidad del aire, evaluar la exposición de los habitantes, comunicar los riesgos y establecer medidas preventivas y compromisos verificables para reducir las emisiones.
Las cifras generales no permiten establecer por sí solas qué enfermedades han sido provocadas por la contaminación petrolera, pero constituyen una advertencia que las autoridades no deberían ignorar.
La explotación de los recursos energéticos puede ser estratégica para el país, pero nunca debe estar por encima del derecho de la población a la salud y a un medio ambiente sano.
Dicen que lo que mal comienza mal acaba. El proceso electoral federal arrancó el 10 de septiembre en medio de denuncias de inequidad e ilegalidad, por las campañas anticipadas y la falta de un árbitro imparcial y tribunales que impartan justicia con autonomía e independencia.
A la par, el proceso electoral local que empieza este 8 de octubre, se encuentra bajo la sombra de la incertidumbre por la falta de acuerdo entre los consejeros electorales para nombrar un nuevo secretario ejecutivo del Consejo Estatal.




