Palabras y juicios irredentes
La visita de la presidenta de la república Claudia Sheibaum Pardo para dar su segundo informe de labores en Tabasco, pondrá a prueba tanto los resultados de las encuestas presentadas por el gobernador Javier May que lo ubican con 68 puntos de aprobación y también a la mandataria federal con sus 70 puntos, así como la capacidad operativa de May Rodríguez para apagar los fuegos que se han venido suscitando en el estado los últimos días, que van desde inconformidades con servicios de salud, luz, agua y drenaje, junto con la seguridad.
Y es que le pongo en Contexto que la presidenta visitará nuestro estado este viernes y tendrá tres eventos: primero, la mesa de seguridad; segundo, la conferencia mañanera, y por último, su informe de labores a los tabasqueños en punto de las 10 de la mañana en el estadio Olímpico.
Ante esta situación, los partidos PRD Tabasco y Somos, han convocado a que la gente se congregue en las inmediaciones de donde será el evento, para que se manifieste, según, para que sepa la presidenta que no todo está bien el estado.
La propuesta de la oposición en Tabasco, busca visualizar lo que siempre han venido manifestando: que la mayoría de los tabasqueños está inconforme con su gobierno, de ahí que el gobernador demuestra su capacidad operativa para solucionar las inconformidades sociales, para que la presidenta no encuentre en su trayecto numerosos retenes en donde le notifiquen inconformidades en contra de las autoridades.
De ahí la importancia de la capacidad de movilización tanto del partido como de todos los actores políticos, llámense alcaldes, diputados y aspirantes a candidatos para llevar gente al evento que no solo esté adentro del estadio sino también afuera, con el objetivo de que sus gargantas opaquen una posible escena como la que vivió la presidenta en Colima, en donde se escucharon durante la emisión del informe, gritos de fuera, fuera.
El gobernador tendrá este jueves que poner a toda su logística a trabajar para detectar focos de inconformidades, para tratar de atenderlas y resolverlas a tiempo, con tal de evitar que crezcan y se hagan presentes el día del informe.
Si el gobierno estatal deja algún cabo suelto que pueda provocar un trago amargo para la presidenta, esto mandaría el mensaje de que en el estado del fundador de la Cuarta Transformación ya no impera el gusto por el morenismo y sus autoridades, lo que será un punto de partida para la oposición, que tendrá los ojos puesto en esta visita, en donde se apuesta al menos por los partidos en contra al gobierno, que hay gente que ya no comulga con la 4T, lo que les daría esperanza para el 2027.
El gobernador sabe que el viernes 25 debe pasar lo más terso para la presidenta, porque cada elogio o inconformidad con la que se encuentre la mandataria federal será un reflejo de lo que se vive en el estado, sobre todo porque este evento se da a unos cuantos días de cumplirse dos años de que asumió como gobernador, tras ganar con una alta aceptación de 80.52 por ciento de la votación total en 2024.




