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Omar García Harfuch dio el viernes en Tabasco una respuesta que en lugar de aclarar el caso de La Barredora, dejó más dudas. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal aseguró que esa organización criminal está “muy mermada” y que actualmente se encuentra dividida en dos facciones, encabezadas por sujetos identificados con los alias de El Prada y La Mosca.
Durante la gira de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por Tabasco, el Batman de la federación también destacó el trabajo de los policías estatales y dejó claro que no fue necesario sustituir a cientos de elementos de la corporación. Bastó, dijo, con un cambio de mando y una instrucción distinta para enfrentar al propio grupo criminal.
Fue un reconocimiento importante para los elementos que permanecieron en la institución después de la captura, hace un año, de quien fuera su titular durante el sexenio pasado, Hernán Bermúdez Requena.
En medio de la inseguridad que golpea al país, de La Barredora se ha ido perdiendo de vista cómo llegó una organización criminal a crecer dentro de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco, al grado de tener a directivos de la propia corporación como sus mandos.
La respuesta conduce inevitablemente a quien nombró a Bermúdez como secretario de Seguridad: Adán Augusto López Hernández.
Harfuch confirmó, además, que Bermúdez tiene una orden de aprehensión federal y que las responsabilidades federales en su contra “están fincadas”.
Pero cuando se le preguntó por el avance de esa causa y si el gobierno federal había entregado información al Ministerio Público para fincarle responsabilidades federales, el secretario remitió a la Fiscalía General de la República (FGR).
Ahí está uno de los puntos centrales. La orden de aprehensión existe, la investigación federal existe, Bermúdez está preso y La Barredora está 'muy mermada'.
Lo que sigue sin conocerse públicamente, sin embargo, es hasta dónde llega la investigación federal. Y en ese punto vuelve a aparecer Adán Augusto.
Sí Hernán Bermúdez fue designado secretario de Seguridad por López Hernández y permaneció en el cargo durante buena parte de la administración de su sucesor, Carlos Merino Campos, al menos deben investigarse las implicaciones.
En pesquisas federales han aparecido señalamientos de excolaboradores de Bermúdez sobre el supuesto conocimiento que ambos exgobernadores habrían tenido de las actividades del grupo criminal.
Eso, desde luego, no equivale por sí mismo a responsabilidad penal, mas hasta ahora ninguno de los dos ha sido llamado públicamente a declarar por ese expediente.
No puede afirmarse, sí, que exista impunidad para Adán Augusto, pero tampoco despeja la duda sobre si la investigación puede alcanzar responsabilidades políticas o administrativas más arriba de Bermúdez.
La diferencia es que una cosa es el debilitamiento de una organización criminal y otra el alcance de una investigación que todavía está en manos de la FGR.
Adán Augusto, quien nombró a Bermúdez como jefe de la seguridad estatal, hoy ocupa un escaño en el Senado y enfrenta un asunto que no se resuelve con la sola afirmación de que La Barredora está debilitada.
Harfuch confirmó que la investigación federal existe. También dejó claro que los detalles corresponden a la FGR. Ahora solo falta saber qué hace la Fiscalía con esa investigación.




