La agenda en red
Son muchas décadas en que los tabasqueños han tenido problemas de toda índole por la actividad que Petróleos Mexicanos realiza en Tabasco. De manera permanente, los habitantes de comunidades y localidades le piden, le exigen que cumpla sus compromisos de pago. La respuesta es una permanente negativa.
Desde siempre, en los municipios, en los que se realiza la actividad petrolera, se ha registrado de todo: bloqueos de pozos, de carreteras, caminos, marchas, platones y todo tipo de protestas; la mayoría, para exigir y demandar que Pemex pague por los daños que su actividad ocasiona a cultivos, animales, al medio ambiente y a personas. Son pocas las ocasiones que los reconoce, pero no paga.
Son permanentes los derrames que la empresa registra; no tiene mucho que fueron miles o quizás millones de barriles de combustible, en las aguas del Golfo de México. Afectó las costas de Veracruz, Tabasco y Campeche. Aunque no hay semana en que no se diga de ese tipo de incidentes. Ya la gente hasta se acostumbró.
Desde hace varios años, los proveedores han exigido a Pemex que les pagué por los trabajos que ya le realizaron. No han tenido una respuesta favorable, solo promesas de pago. Hay deudas desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador; no hay manera que las cubra, incluso la presidente Claudia Sheinbaum anunció que sólo reconocerá parte de esos pasivos. Hasta la fecha no ha cumplido en su totalidad.
En Tabasco se tiene conocimiento que por la falta de pago por parte de Pemex, empresas que le trabajaban o le trabajan, se han visto en la necesidad de despedir a miles de empleados; se habla de 20 mil y muchas de esas empresas, han dejado la actividad.
No hay poder humano que haga posible que Pemex cubra sus compromisos de pago; aplican esa consigna popular: "debo, no niego; pago, no tengo".
Desde esta semana habitantes de los municipios de Centro, Jalapa y Teapa han cerrado carreteras, protestado, realizado bloqueos y una permanente queja, por el fuerte olor a gas, gasolina y diesel o algún otro tipo de elemento tóxico.
Apenas el pasado jueves, el coordinador de Protección Civil del gobierno del Estado, Armando Pulido Pardo reveló que no hay una versión oficial de Pemex por las causas que ocasionan dichos olores.
Tiene tiempo que se ha dicho que Pemex no tiene recursos para el mantenimiento de sus instalaciones, por lo que han dejado de operar algunas áreas; hasta el momento, se tiene en secrecía ese tipo de decisiones, que afectan la operatividad de la empresa, situación que ha ocasionado siniestros en instalaciones.
El gobernador Javier May asegura que no hay ningún riesgo para la población, por los olores que emiten los mecheros; seguramente es técnico o especialista en la materia.
Sería conveniente que Pemex reconozca el daño que está ocasionando, por esos desechos tóxicos que todos los días arroja a la atmósfera, que dañan la salud de la población, cultivos, animales y todo con lo que tiene contacto.
Pemex no ha dicho que no están operando las plantas que utilizaba para tratar los desechos que se tienen por la extracción de gas e hidrocarburo.
Hace unos días, platiqué con un ingeniero que trabaja en Pemex –me reservo su nombre y cargo–; me hizo una explicación en la que mostró su preocupación por la enorme contaminación que está ocasionando Pemex por los residuos que se queman y que los arrojan a la atmósfera.
Me hizo toda una explicación técnica de cómo se realiza la extracción de gas y crudo, de las substancias que se deben eliminar para obtener esos hidrocarburos y de las sustancias tóxicas y dañinas que son quemadas y que se arrojan a la atmósfera, sin que se tenga alguna preocupación por los efectos negativos que ocasionan.
Es tiempo que el gobierno del Estado deje de solapar y proteger a Pemex; le debe exigir que cumpla con su responsabilidad, que deje dar atole con el dedo a la población y que la empresa, realmente, cumpla con sus compromisos de pago y evite el daño a la atmósfera.
Obvio que pido algo que no se puede alcanzar, pero es necesario alzar la voz y que quede consignado que sí se hizo la denuncia.




