El quiebre de la normalización de la violencia
Para muchos como que pasó desapercibido el encuentro que, a inicios de esta semana, sostuvo allá en la capital del país el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas con 15 exgobernadores priístas y la exjefa de gobierno del DF, Rosario Robles Berlanga, experredista y hoy aguerrida activista tricolor.
Según cuentan, algunos de los que se sentaron a la mesa convocada por Alito, en ese encuentro se expusieron diferentes opiniones sobre la situación actual del país y se revisó el tema de las elecciones intermedias, así como la estrategia que el PRI pretende echar andar con el fin de recuperar espacios que, por angas o por mangas, fueron perdiendo.
“Cuando ya gobernaste, entiendes que los errores se pagan caro y que los resultados son los que cuentan”, dijo Alito Moreno en un mensaje publicado en sus redes sociales a propósito de la reunión.
En tono conciliatorio, de abrir la puerta para “construir una propuesta seria, fuerte y con rumbo”, el dirigente del PRI aseguró a todos ellos que el PRI es su casa. Nadie debe sentirse fuera, ni desplazado; los tiempos son de inclusión, esgrimió el exgobernador campechano.
“Me dio mucho gusto tener este encuentro tan importante con exgobernadores en un diálogo plural, de puertas abiertas, como debe ser cuando se trata del futuro de México. Aquí se habla claro, con responsabilidad y con la experiencia que da haber estado al frente de una entidad”, expresó el popular Alito.
En dicho encuentro estuvieron también la secretaria general, Carolina Viggiano; los coordinadores parlamentarios en la Cámara de Diputados y el Senado, Rubén Moreira y Manuel Añorve, y en el diálogo en el que se analizó lo que el país necesita, se abordó “el futuro de México”, destacando temas como el de las finanzas, seguridad para las familias, crecimiento con rumbo y decisiones tomadas con profesionalismo.
Los dinosaurios, perdón, los exgobernadores que asistieron son: Miguel Ángel Riquelme, de Coahuila; Rolando Zapata Bello, de Yucatán; Miguel Alonso, de Zacatecas; Jorge de la Vega, Chiapas; César Camacho Quiroz, del Estado de México; Roberto Madrazo Pintado y Andrés Granier Melo, de Tabasco; Fernando Moreno Peña y Arnoldo Ochoa, de Colima; Abelardo Carrillo Zavala, de Campeche; Salvador Jara, de Michoacán; Manuel Cavazos Lerma, de Tamaulipas; Rubén Figueroa, de Guerrero; Enrique Burgos, de Querétaro; Joaquín Hendricks, de Quintana Roo y Rosario Robles, exjefa de gobierno del Distrito Federal.
El reagrupamiento de exgobernadores y la dirigencia nacional del PRI tiene la mirada puesta en el proceso electoral del 2027 pero hay quienes, a estas alturas se preguntan con seriedad: ¿logrará alguna hazaña electoral la endeble oposición triciolor?
A propósito de exmandatarios estatales, bueno, en este caso de un gobernador en funciones, el de Puebla, Alejandro Armenta recibió esta semana un revés por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que le echó abajo una reforma al Código Penal estatal. Se trata de una iniciativa que, tomando como pretexto la ciberdelincuencia, pretendía penar, hasta con tres años de prisión, el “ciberasedio”. Pedía, por ejemplo, meter a la cárcel a quien hiciera publicaciones en redes sociales que “ofendan” a otra persona y con ello “altere su vida cotidiana, perturbe su privacidad o dañe su integridad física o emocional”. Los ministros dijeron que ese “delito”, impulsado por Armenta y aprobado por la mayoría morenista del Congreso local, era ambiguo, vago e impreciso; violaba el principio de legalidad y atentaba contra la libertad de expresión, por lo que lo invalidó. ([email protected])




