Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Como que a México ya le está saliendo bastante caro seguir manteniéndose a la defensiva del veterano gobernador morenista con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Dígalo si no cuando a más de 60 días del anuncio de cargos criminales, hecho por el gobierno de Estados Unidos, el asunto sigue debatiéndose en medios internacionales y nacionales a tal extremo que en algunos se preguntan: ¿Qué tanto sabe y en qué tanto embrollo se habrá metido El Rochas, como ya se le identifica en un sector de la prensa al político sinaloense?
Hay quienes responden: “sabrá Dios….”, pero lo cierto es que tal parece que el popular Rocha Moya andaba (¿o anda todavía?) metido hasta el cushul en asuntos legaloides o presuntamente “coordinado” con grupos delincuenciales de alto poder en México.
Pero, por si alguien duda de las amistades que tenía (¿o tiene?) El Rochas que lo hacían transitar por sinuosos caminos peligrosos, el propio gobierno estadounidense se ha encargado de mantener una guerra mediática permanente aduciendo públicamente esas presunciones sobre los malos pasos del sinaloense que hoy lo tienen en capilla.
Por ejemplo, apenas al inicio de esta semana el jefe de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, advirtió nuevamente sobre una “conexión mortal” entre los cárteles de la droga y el gobierno mexicano, incluyendo en primer lugar al gobernador sinaloense. El funcionario yanqui subrayó que para la agencia la lucha contra las organizaciones criminales es la “prioridad número uno”.
Cole participó el lunes en la primera Cumbre Estados Unidos Libre de Fentanilo, y agradeció a los miembros de la DEA y agentes federales, estatales, locales e internacionales “por confiscar drogas mortales y desmantelar a los cárteles, a estas redes que envenenan a nuestros ciudadanos”.
El jefe de la DEA dijo además que su objetivo es un Estados Unidos “libre de fentanilo” y aseguró que la agencia está enfocada “en la lucha contra los cárteles, contra los facilitadores, los distribuidores, los lavadores de dinero, el suministro de sustancias químicas y toda persona que se beneficie de envenenar a los ciudadanos estadounidenses”.
Las declaraciones de Cole se producen dos meses y medio después de que el gobierno de Estados Unidos anunciara cargos criminales contra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios estatales por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Por lo que se ve entonces, todo lo que empezó con El Rochas es algo que continuarán las autoridades gringas con el fin de mantener la guerra en contra de los cárteles de las drogas y, al parecer, la lucha la continuarán aún con las resistencias del gobierno mexicano que hasta ahora ha mantenido su exigencia de “pruebas” específicas en torno a las acusaciones que un día sí, y otro también, lanzan en contra de nuestro país, desde el territorio yanqui.
Por cierto, desde la conferencia mañanera la presidenta Claudia Sheinbaum insistió ayer en que la administración de Donald Trump “no ha entregado ninguna prueba” de las acusaciones que entabló contra Rocha Moya y señaló que no sabe si Rocha Moya regresará al cargo. “Estados Unidos no ha entregado ninguna prueba”, defendió la mandataria. Y es que el gobierno de Estados Unidos ha señalado en distintos momentos que los cárteles mexicanos controlan parte del territorio mexicano. Qué curioso, el turno ahora es para el balancaneco Erubiel Alonso Que quien con una nueva membresía política (ahora en el MC) abiertamente se lanza a la pepena política en busca de reflectores que le permitan ganar adeptos y simpatizantes rumbo al 2027. Entre sus amigochos parece decir que le cayó como anillo al dedo el asuntito de La Antojería. ([email protected])