Columna Descomplicado/Jorge Robledo
El exgobernador Enrique González Pedrero decía, y tenía mucha razón, que en política siempre y en todo momento se tiene que actuar con la cabeza fría… y el corazón ardiente.
Como todo intelectual, conocedor nato de los tejes y manejes de la política mexicana EGP sabía mantener la ecuanimidad, la sobriedad en situaciones críticas –sobre todo ante los adversarios– y procuraba no caer en las provocaciones que, muchas veces tuvo que afrontar evitando caer en el insano juego de aquellos que siempre buscan inducir el escándalo mediático.
Lo sucedido el martes por la noche en el vuelo de conocida aerolínea México-Villahermosa será visto en la posteridad como una anécdota o un episodio que, a todas luces, habría pasado desapercibido si el gobernador Javier May Rodríguez hubiera hecho caso omiso ante la mordaz arremetida de quien aprovechó el momento para una ruin provocación al estilo de los grupos pandilleriles de la más baja estofa.
Lamentablemente no fue así y hubo margen para la agresiva confrontación de quien quiso y tal vez estará celebrando ahora sus cinco minutos de fama recibiendo el aplauso de todos aquellos que parecen empeñados en sostener una aguerrida batalla en contra de quien hoy gobierna Tabasco.
Batalla en la que por cierto están insmicuídos abiertamente aquellos que tiempos atrás ya bailaron pero que a estas alturas aún no asimilan de que ya tienen que sentarse para dejar que otros bailen y en santa paz por el bien del presente y futuro de nuestro Estado.
Lorenza Beaurregard de los Santos precisamente es una de las bailadoras de la época dorada del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional que hoy se resiste a dejar la pista del baile y anda a la caza de los reflectores públicos buscando la forma de que los ciudadanos la tomen en cuenta a pesar de que no representa gran cosa.
Por ahora tal parece salió airosa de la escena alentada por ella misma en pleno tráfico aéreo, sin embargo hay quienes coinciden en señalar que tal episodio simplemente fue una jugada pírrica, sin gracia que, además, muestra a la macuspanense como una persona agresora, provocadora y camorrista al más puro estilo de aquellos que viven en el Barrio de Tepito allá en el altiplano.
No, señora Lorenza quien se ve mal es usted al quedar en pleno vuelo ante la mirada atónita de la tripulación y demás viajeros, como una vulgar provocadora picapleitos.
Y en ese contexto hay quienes se preguntan: ¿Qué habría pasado si esa provocación insultante se la hubiese aplicado un varón a la macuspanense así tal y cual con esa agresividad como en este caso?
Tenga por seguro lector querido, que la dama estaría ante la autoridad interponiendo una demanda por violencia de género.
Bueno pero además, ¿por qué tanto escándalo por que el gobernador Javier May viaje en clase Premier? Los gobernadores anteriores tenían hasta aviones privados para viajar a todos lados e inclusive hasta sus parientes los usaban como taxis particulares –¿se acuerdan de aquella historia del Avión del Amor?–. Y eso ocurrió cuando doña Lorenza Beaurregard era secretaria ejecutiva del gobierno del Estado. Esas aeronaves fueron vendidas en su oportunidad, el último un Lear Jet 35 XC HRM fue el que se vendió durante el gobierno del licenciado Arturo Núñez Jiménez. *** La Secretaría de Movilidad (Semovi) anunció que a partir del mes de agosto entrará en funcionamiento la aplicación móvil para el servicio público de transporte. Inicialmente, en etapa de pruebas, estarán incorporados a este AP 800 unidades de taxi. Con dicha aplicación se hará respetar la tarifa autorizada por las autoridades en este servicio público. (altar [email protected])