Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Un poco complejo, sin duda, en tiempos de la 4T el tema de civilidad política.
Sobretodo cuando tal parece que en el ámbito nacional tiende a prevalecer el encono y las rivalidades entre nuestros actores políticos.
Ante ese ambiente, tenso algunas veces, resulta muy interesante lo que dijo la diputada Kenia López Rabadán al rendir su último informe como Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, acto al que asistieron César Yáñez, subsecretario de Gobernación en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum y la ministra Yasmin Esquivel, representando al Poder Judicial (la SCJN, pues) así como políticos de la oposición.
Entre las reflexiones expresadas por la diputada López Rabadán, de filiación panista, destaca aquella en la que textualmente dijo: “Primero, en cuanto al compromiso con la verdad, sería ingenuo negar que cuanto tomé este encargo, había dudas sobre mi institucionalidad. Algunas presidencias de cuerpos colegiados habían mostrado, en ocasiones, sesgos ideológicos e incluso personales y eso había mermado la confianza en la cabeza del Legislativo. (Pero) la única garantía que tenemos es decir la verdad, es lo único que podemos ofrecer cuando pedimos que confíen en nosotros.”
No queda duda que sus palabras, con la experiencia adquirida a través de 30 años de carrera política, son fiel reflejo de esa labor, lo que explica la brillantez y solemnidad que prevaleció durante el informe.
Ahí pudo observarse además, que la diputada López Rabadán, de manera institucional y con respeto, informó de lo que fue su labor realizada durante su encargo como presidenta de la mesa directiva; tarea nada fácil al tener que interactuar con un número considerable de legisladores de todos los partidos (500 en total), agradeciendo a todos los coordinadores de los diferentes partidos y legisladores que la acompañaron en su labor, por su “compañerismo y responsabilidad” durante su encargo.
Un punto especial, por cierto, que se le debe reconocer a la representante de Acción Nacional en el parlamento es sin duda la capacidad demostrada para tender puentes y su esmero para mantener una sana interlocución institucional con los representantes de los otros poderes, así como en el respeto a la pluralidad de las distintas opiniones.
La manera como se condujo la legisladora panista no es casual y deja buen sabor de boca.
Y decimos lo anterior porque no es casual que el acto salga del pleno y convoque a representantes de los poderes Ejecutivo y Judicial, circunstancia que resulta significativa y demuestra que sí es posible tender puentes en el ámbito de la política para construir escenarios de civilidad que tanta falta nos hacen en este país.
Puentes muy necesarios y que urge mantenerlos, en vez de estar buscando camorra, actuando como pendencieros, amarrando navajas o buscando pleitos sin ton ni son.
Kenia López Rabadán deja un buen ejemplo, ojalá sus compañeros legisladores tomen en cuenta lo que dijo: “la única garantía que tenemos es decir la verdad, es lo único que podemos ofrecer cuando pedimos que confíen en nosotros”.([email protected])