El Listón Amarillo
Pero, ¡qué barbaridad! En estos días, los mexicanos estamos viviendo tiempos inéditos en eso de la política.
A escasos siete meses de las elecciones intermedias y en medio de los escándalos de la llamada 4T, el país está inmerso en una dinámica que, entre ratos, dibujan un hartazgo social nunca antes visto.
Y diga si no, cuando vemos que los cuestionamientos e inquietudes de algunos sectores de la población por aquellos acontecimientos que causan sobresaltos (el sonado caso del INE, la institución que creíamos inmaculada y resultó ser un gran cochinero de corrupción) se suman declaraciones que, sin duda alguna, admiten que, por desfortuna va creciendo ese hartazgo en contra de todas las organizaciones políticas, sin excepción.
Es la diputada federal por el Partido del Trabajo (PT), Margarita González, quien salió a afirmar que la ciudadanía está cansada de la corrupción de los anteriores y actuales funcionarios del gobierno de México, al grado de que "no les cree ni al PRI, ni al PAN, ni a nosotros mismos".
Durante la sesión legislativa de la Cámara Federal de Diputados efectuada el miércoles pasado, en la cual se reformó la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), la legisladora petista comentó los presuntos actos de corrupción de la exconsejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei.
Señaló que "es un tema escandaloso. Se le debe aplicar todo el peso de la ley a los de ahora (y) a los de antes". Pidió a las autoridades correspondientes investigar a la exfuncionaria, al exconsejero presidente Lorenzo Córdova (2014-2023) y a las administraciones anteriores.
"Hoy nos damos cuenta de cuántos millones se robaron, no tienen llenadera. El pueblo de México está harto: (ya) No les cree ni al PRI, ni al PAN ni a nosotros mismos", expresó.
Agregó que, de igual forma, debe investigarse si los diputados "están metidos en este escándalo bochornoso de sobornos, que se les aplique todo el peso de la ley, porque no es posible que estemos solapando a uno o a otro".
Y pues si, ni quien diga que no. Tiene razón la diputada federal Margarita González: la escoba tiene que barrer de arriba hacia abajo y no solo en el INE sino todas las instituciones debieran ser sometidas a escrupulosas auditorías, ya que ciertamente el pueblo está harto, ya no le cree ni al PRI, ni al PAN ni a Morena, ni a ninguna organización política.
En estos tiempos, y a escasos meses de los procesos electorales en donde se definirán gubernaturas, diputaciones federales, alcaldías y diputaciones locales la gente está ávida de participar pero también de organizaciones políticas que realmente cumplan el compromiso de combatir la corrupción y jugar limpio en el arte de gobernar a los mexicanos.
Y es que lamentablemente cuando todo mundo creía que el INE era la única institución incorruptible, honorable y sobre todo garante de legitimidad social, la señora Guadalupe Taddei vino a salir con su batea de baba al incurrir presuntamente en actos deshonestos que hoy –desde hace más de un mes– mantiene a ese instituto en medio de los reflectores públicos por todos los hechos que se han puesto al descubierto.
De cara hacia el futuro inmediato queda poco tiempo para que se determine quién quedará al frente del Instituto Nacional Electoral y, desde luego, para emprender acciones que contribuyan a reducir ese hartazgo social hacia nuestras organizaciones partidistas pero al mismo tiempo rescatar la confianza y credibilidad en dicha institución.
Y sobre todo que no me vayan a salir con eso de que la ley es la ley y en medio de la confusión el nuevo INE vaya a salir con que es la misma gata nada más que revolcada, como dijera don Nemesio Arias, legendario abarrotero del mercado José María Pino Suárez. ([email protected])




