Columna Descomplicado/Jorge Robledo
“La salud no lo es todo,
pero sin ella todo lo
demás es nada.”
Arthur Schopenhauer
En México, enfermarse dejó de ser únicamente una desgracia médica para convertirse en un calvario burocrático. El ciudadano común enfrenta una doble aduana:
Sobrevivir a la enfermedad y, posteriormente, intentar sobrevivir al colapso del sistema público de salud.
Mientras en las salas de espera los pacientes lidian con el desabasto crónico y citas diferidas a meses de distancia, el gobierno federal recurre a su maniobra favorita: tapar la ineficiencia con propaganda y anuncios de relumbrón.
La secuencia administrativa de la Cuarta Transformación opera al revés del sentido común:
Bajo esta lógica, la gestión pública parece aproximarse a una caricatura: el Estado edifica la estructura, la comunidad aporta el acondicionamiento, los vecinos buscan al cirujano y la anestesia queda como asunto pendiente.
Farmacias del Bienestar: la ruta del incumplimiento
El manejo del abasto de medicamentos muestra un patrón similar de reprogramación de metas.
Diciembre 2025: Se lanzan 500 puntos del programa Farmacias del Bienestar en el Estado de México, prometiendo cobertura en las 32 entidades para marzo de 2026.
Agosto 2026: Pasada la fecha límite, la autoridad oficializa un ajuste: el despliegue de 6 mil 567 farmacias se pospone para iniciar en septiembre y de forma gradual en 24 estados.
La discrepancia entre el discurso vertido en Palacio Nacional y la disponibilidad real en la ventanilla de farmacia confirma una brecha operativa no resuelta.
La concatenación de marcas y estructuras (Seguro Popular, Insabi, IMSS-Bienestar, Megafarmacia, Farmacias del Bienestar, Consultorios del Bienestar) demuestra una constante sustitución de nombres que no ha logrado estabilizar el suministro final.
Tabasco: inversiones millonarias y contradicciones locales
En el ámbito estatal, las discrepancias en los reportes de productividad de la infraestructura de alta especialidad requieren clarificación técnica por parte del gobernador Javier May y las autoridades del IMSS-Bienestar.
Reporte IMSS-Bienestar (23 de junio): 35 pacientes diarios.
Reportes subsecuentes (julio): Entre 3 y 5 pacientes diarios.
Declaración reciente: Se informó que el equipo está "nuevamente en funcionamiento".
Es indispensable precisar la causa de las interrupciones operativas, el tiempo de paro técnico y el impacto real en el diferimiento de las radioterapias de los pacientes en lista de espera.
La infraestructura tecnológica de alto costo requiere de la sincronización inmediata del personal especializado para evitar convertirse en activos subutilizados.
Resultados contra discurso
La gestión de la salud pública demanda rigor técnico y efectividad administrativa por encima del posicionamiento político.
La administración federal y la estatal enfrentan el reto de validar en los hechos la efectividad de los esquemas presentados:
A la Presidencia de la República: Transparentar la suficiencia presupuestaria y laboral que garantice la operación real de los 12 mil 750 consultorios proyectados.
Al Gobierno del Estado de Tabasco: Presentar el desglose operativo del Hospital de Cárdenas y los datos exactos de productividad del acelerador lineal del Hospital Juan Graham.
Señora Presidenta, gobernador May:
Pueden inaugurar cien hospitales.
Pueden anunciar diez mil farmacias.
Pueden crear doce mil consultorios
Pueden llenar las carreteras de espectaculares y las redes sociales de videos.
Pero mientras exista un mexicano esperando un medicamento indispensable, un especialista que nunca llega o un aparato millonario que no funciona cuando se necesita, habrá una pregunta que perseguirá a cualquier gobierno que presuma de humanista:
¿En manos de quién han puesto la salud de los mexicanos?
Porque en política un anuncio incumplido cuesta votos.
En salud puede costar vidas.
Y esas, Presidenta Sheinbaum y gobernador Javier May, no se recuperan con otra mañanera, otro comité ni otro corte de listón.
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