Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Ahora está de moda que muchas personas comenten sobre el poder.
Cuando usted crea que tiene poder o que otra persona, tiene poder.
Primero pregúntese a quién o quienes beneficia con ese poder. Porque si el poder no se usa para el bien común, entonces estamos hablando de una persona sinvergüenza, delincuente y abusiva, pero con poder. Nunca usted se deje llevar por una persona que cree tener poder, por el simple hecho de estar en un espacio o tener dinero, porque todo eso, es pasajero. No se deje engañar.
No tiene poder una persona que asume un cargo público o privado, no tiene poder una persona a la que se le delega una función dentro de una organización pública o privada.
Por el contrario, abramos los ojos, esas personas fueron puestas ahí o llegaron ahí para servir, ser responsables, generar confianza en un ambiente seguro y sobre todo con la responsabilidad por delante de sus decisiones y actos.
Si conoce a alguna persona que usted cree tiene poder, pero se comporta de una manera soberbia, prepotente y abusiva, entonces, estamos hablando de una persona que usa el poder para creer que está por encima de los demás, estamos hablando de una persona que es insegura, abusiva y mentirosa, no de alguien que tiene poder, sino de alguien que ya sus acciones lo llevan a la locura y una enfermedad llamada ego.
Buscar tener poder y que este logro sea a través del engaño, es lo que muchas personas hacen en la actualidad, y es fácil de identificar a este tipo de personas. Solo asígnales una tarea relacionada con la convivencia social y ahí te darás cuenta qué tan poderosa es.
Siempre le he comentado a mis alumnos universitarios, sólo por sus acciones, te das cuenta de cómo son las personas. Sus acciones son su carta de presentación.
Cuando una persona tiene poder, como un jefe, propietario de algún negocio, padre de familia, y este es sociable, accesible, comprensivo, equilibrado, ordenado y, sobre todo, consciente de que debe ser equitativo e igualitario. Entonces, se podrá hablar de una persona poderosa.
No nos dejemos engañar y apantallar con personas que abusan del lugar donde están, ya existen leyes que, te ayudan a equilibrar y aminorar el abuso de poder. Solo es cosa de aprovechar la tecnología y buscar en esos espacios y lugares en los que te apoyan legalmente y psicológicamente para enfrentar a ese tipo de personas que abusan del cargo o espacio en el que están, pero cuando ya no están, ni quién los voltee a ver, pues solo se está de paso.
Gracias a Dios por el trabajo, la familia, los amigos, la salud; gracias a usted estimado lector y lectora por su tiempo de lectura.
P.D. ¿Hay algo tan significativo para ti que incluso podría costar un peso, pero no lo venderías por cantidad alguna?