Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Aunque a veces creemos que nunca nos pasará lo que al otro, deberíamos estar preparados, por si las moscas, es algo así como “nadie experimenta en cabeza ajena”
Observamos miles de acciones de todo tipo en la calle, en el trabajo y en los medios de comunicación; robos, violaciones, asesinatos, corrupción, injusticias, y no hacemos nada porque nos da miedo decir, opinar, intervenir, ayudar, apoyar. Nos da miedo todo, pero cuando te sucede a ti, ahí es cuando entonces nos sumamos a los miles de personas que marchan y luchan por todo lo malo que les ha sucedido.
Es importante estar preparados para todo, sobre todo cuando se trata de la salud; nadie dice nada de lo que en verdad sucede en los hospitales y clínicas públicas del país. Los familiares de pacientes no hablan porque podrían dejar de prestar el servicio a sus familiares o simplemente negárselo; de los que ahí laboran, ni pensar que digan algo, pues podrían perder sus empleos. Es el cuento de nunca acabar.
No podemos hacer nada, solo nos quedan tres opciones:
Una, cuidar al extremo nuestra salud y la salud de nuestros familiares, y no solo la salud física, sino también la salud mental, lo que comemos, hacer ejercicio, no contagiarnos de ningún virus o enfermedad, simplemente no enfermarnos para nada y, eso, es casi imposible.
Buscar un buen costo y cobertura de un seguro de servicios médicos, para nosotros y nuestros familiares, es la segunda opción.
Pero un seguro médico de gran cobertura, de esos que permiten atenderte de inmediato y en grandes hospitales, con todo lo mejor para tu salud y la de tu familia.
Sin embargo, pagar este tipo de seguros y para todos en la familia, sería un gran gasto, pero sin duda a cómo están los servicios de salud en el país, será una gran inversión.
Un día, al enfermar, un amigo me dijo: “piérdele el miedo a unos mil pesos y vete a un médico particular a que te atienda”. Eso hice y me recuperé, gracias a Dios.
De lo anterior, la tercera opción.
Cuidar el dinero en gran extremo y ahorrar lo que se pueda para pagar un médico particular y todas las medicinas, sin importar el costo para una mejor y pronta recuperación.
Solo teniendo dinero ahorrado para no endeudarse cuando la enfermedad se asome en la familia, se podrá usar; por eso es importante ahorrar, ya no para una casa o para algo que se desee comprar, pues la salud es primero, y lo mejor y más importante en estos tiempos es ahorrar.
Nada material importa cuando la salud está en riesgo, sobre todo si se trata de familiares e incluso la de uno mismo. La salud no tiene precio y de nada sirve tener lo que sea, si no se tiene salud.
Por eso es importante exigir mejores y más servicios de salud pública. No podemos seguir permitiendo que estos sean a medias, pues se trata de la salud de miles de personas que no tienen la oportunidad de pagar un mejor médico o mejores medicinas. No debemos callar por miedo, sólo los ciudadanos podemos hacer algo, y ya es tiempo.
Gracias a Dios por el trabajo, la familia, los amigos, la salud; gracias a usted estimado lector y lectora por su tiempo de lectura.
P.D. ¿Hay algo tan significativo para ti que incluso podría costar un peso, pero no lo venderías por cantidad alguna?




