Columna Descomplicado/Jorge Robledo
No hay duda, el ejercicio de la libertad de expresión, por una parte obligadamente tiene que pasar por la tolerancia y respeto de las autoridades, hacia quienes ejercen la profesión periodística y por otra, se debe contar con la responsabilidad de quienes informan a través de la radio, prensa o televisión, de presentar la información de la manera más completa posible, para formar criterios cercanos a la realidad de los sucesos y no verdades a medias en beneficios propio o de unos cuantos.
Para nadie es extraño que el quehacer periodístico es una de las facetas más importantes de la sociedad, porque a través de éste, las personas pueden enterarse de los acontecimientos que suceden a su alrededor y que, de alguna manera, influirán en su modo de vida.
Para no ser señalados por la sociedad, los periodistas estamos obligados a presentar los sucesos más apegados a la realidad. La verdadera información en estos tiempos exige se presenten siempre las dos versiones de los sucesos: la parte acusadora y la parte acusada, con la finalidad de que sea el lector el que determine su propio criterio y no quien escribe, además de una verdadera investigación que pueda aportar diferentes puntos de vista de especialistas o conocedores del tema para conocer los alcances y consecuencias del mismo.
Cabría aquí hacer la invitación a los actores políticos y a la ciudadanía en general, de que comprendan que deben ser tolerantes con los buscadores de la noticia, los cuales por buscar las dos partes de la información, a veces son tachados y repudiados por los protagonistas como incitadores; sin embargo, como aquí se apuntó antes, es necesario conocer ambas partes en conflicto porque no siempre una persona tiene la razón.
Por tal motivo, se debe tener en cuenta que una buena información y una buena crítica hacen una correcta orientación. Que la información sea completa y veraz, que la crítica sea sensata y objetiva, así se hará un buen periodismo y la opinión pública se orientará con él.
La crítica fundada y orientadora, es la crítica constructiva que se necesita, por lo que el periodismo como crítico debe ser constructivo, porque criticar algo que está mal equivale a poner los cimientos de algo mejor. En tales circunstancias, ningún personaje, ningún funcionario, ninguna institución e incluso hasta la máxima figura política del país, no debe escapar a los señalamientos que ejercen cotidianamente los medios de comunicación.
Por tal motivo, los periodistas debemos hacer uso celoso de la libertad de expresión sin la necesidad de caer en el libertinaje, que por lo regular busca algún beneficio particular o corporativo.
Como periodistas tenemos los mismos derechos que las demás personas, por lo que una premisa básica debe ser que “la libertad de uno, termina donde comienza la de otro”, por lo que las ofensas y peleas personales no deben tener cabida en el trabajo de la pluma para ganar unos pesos; porque se debe tener presente que la labor del periodista no debe ser para beneficio personal y de unos cuantos, sino para el beneficio de los ciudadanos, porque el periodismo debe considerarse como la voz del pueblo.
Por ello, se debe tener presente que el que sirve a un amo no puede servir a todos, y como periodistas, nosotros estamos obligados a servir a la ciudadanía, porque a través del periodismo la gente ha encontrado una herramienta poderosa para hacer cumplir sus demandas, una forma directa de hacer escuchar su voz a las autoridades que muchas veces se hacen sordas a demandas cotidianas.
Y es que los medios, hoy por hoy, se han convertido en la voz y en los oídos del pueblo, en los espías de la gente, porque la gente de los medios tiene la encomienda de desmarañar los entretelones de la política y la cosa publica.
Desde aquí agradecemos la confianza a quienes nos leen, nos ven o nos escuchan; para una persona que ejerce esta noble profesión, es el mejor premio contar con su confianza y que haya credibilidad hacia nosotros. Además se agradece que existan espacios para difundir nuestro trabajo, como Quadratín, que en aras de pluralidad hace converger distintos pensamientos, siendo un referente de esa libertad de expresión que hablamos. Espero nos siga leyendo para seguir poniéndoles los entretelones de la cosa pública y las noticias En contexto.