Columna Descomplicado/Jorge Robledo
La noticia de que el gobierno de Estados Unidos habría retirado la visa a Andrés López Beltrán para ingresar a ese país corrió como reguero de pólvora, luego que el miso Andy ventilara esta situación en sus redes sociales, lo cual –como era de esperarse– fue retomado en los medios informativos, los cuales reprodujeron la carta bastante dura en sus argumentos contra quienes considera los artífices de esta decisión, además de lanzar fuertes declaraciones contra el propio presidente Donald J. Trump, como lo hiciera su papá pero con un tono más elevado. Para algunos, esto podría ser tomado como un acto de valentía contra las políticas extranjeras; para otros, como una estrategia mediática para victimizarse y generar simpatías bajo el argumento de que no se doblega ante los intereses extranjeros.
Para ponerle en contexto, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, publicó este jueves una carta dirigida al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que denunció la cancelación de su visa estadounidense. En la misiva, López Beltrán calificó la medida como una decisión “de carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano”, y señaló directamente al secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau, a quienes responsabilizó de ordenar la cancelación de su visa. Además, López Beltrán sostuvo que no existe justificación para la medida y aseguró que las autoridades estadounidenses no disponen de pruebas en su contra.
Ante esta situación la carta de Andrés López Beltrán podría ser considerada por algunos de sus simpatizantes como un acto de valentía al denunciar la injusticia del gobierno de Estados Unidos por el retiro de su visa, más aun con la forma en dirigirse al propio presidente Trump, de manera tan firme. Sin embargo, para otros este tipo de argumentos pueden ser considerados como una estrategia política para construir una imagen de político valiente y aguerrido, contra las injusticias extranjeras que se están hablando de Estados Unidos contra los latinos, principalmente con el tema del ICE, que ha deportado a cientos de mexicanos de maneras no amigables y que ha provocado la separación de familias.
Y es que este tipo de dichos envalentonados suelen permear entre el colectivo para hacer que salga la defensa del ser mexicano, lo que podría sacar mayor simpatía para López Beltrán, quien –se dice– aspira a la diputación federal del sexto distrito, del cual está recorriendo sus municipios, entregando el periódico Regeneración, el cual –curiosamente– está llevando por tema la defensa de la soberanía ante los ataques de declaraciones de autoridades de Estados Unidos contra Morena y gobiernos estatales de la 4T.
Si bien es cierto, los dichos de López Beltrán pueden ser válidos de que no hay argumentos –según su parecer– para haberle quitado su visa, el exponer una carta con su inconformidad y la serie de cosas dichas al presidente Trump, con argumentos fuertes, al cual cuestionó de si sabía del retiro de su visa, y que en caso de que sí lo supiera, calificó la decisión de “acto prepotente” y sostuvo que mostraría a Trump como “un gobernante en la actualidad, apático y distinto al que él (su padre AMLO) conoció y trató".
Las palabras contra el Donald Trump, de parte de Andy López, muestran a un político “valiente contra injusticias extranjeras”, pero sentando todo esto en la realidad, solo sería también ruido mediático del propio Andy, porque ni al mismo AMLO, el presidente de Estados Unidos le contestó su carta enviada hace meses para –dizque– defender la soberanía de México y a la presidenta Sheinbaum.
Es en este último punto en donde causa extrañeza la exposición de esta carta de un Andy López que se ha mostrado discreto en sus declaraciones y manejo de medios, porque pareciera que este evento que puede ser algo perjudicial para su persona, porque ya no podrá visitar la nación norteamericana, quiere ser capitalizado a su favor para atraer la simpatía de la gente, la cual se va a encontrar en Teapa, Tacotalpa, Jalapa y Centro, en donde seguramente –según sus cálculos– espera que los ciudadanos se solidaricen con su persona y que le reconozcan su valentía para no dejarse intimidar por los gringos.
A esta táctica de comunicación y marketing político se le conoce comúnmente como hacer del defecto virtud. Consiste en reinterpretar un ataque, un tropiezo o una debilidad propia para que el electorado la perciba como una fortaleza, lo cual –como ya dijimos– le servirá mucho para causar empatía en sus recorridos. Y es que se vislumbra que todo esto puede ser una estrategia bien pensada porque el tema puede quedarse entre las instituciones pero no fue así, además de que el propio Andy, podría haber dicho que no le interesaba ir a ese país, puesto que ha dicho que regresó a Tabasco y está enfocado en la defensa de la transformación y la soberanía.
Además se puede observar, cómo las estrategias de marketing político fuerte, empezaron activarse de parte de Andrés López Beltrán, porque antes de que pudiera perjudicarle la noticia del retiro de la visa, usó lo que en marketing político se conoce como la estrategia de anticipación y respuesta rápida mediante la técnica del prebunking o la inoculación, cambiando el foco hacia la narrativa central de que le retiraron la visa, por el de un acto de injusticia de un gobierno que se ha ensañado con los latinos, principalmente los mexicanos.
Estos días serán claves para ver cómo permea entre la ciudadanía la carta de Andy contra Trump, para ver si genera las reacciones positivas a su persona para fortalecer más su imagen entre la ciudadanía de Tabasco, principalmente del sexto distrito electoral federal.