Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Desde inicios de este año varios médicos, entre ellos algunos jurisdiccionales, comentaban que este año 2026 les preocupaba porque caía en año par y es que, a manera de leyenda urbana, comentaron que en los años pares es cuando se presentan panoramas complicados respecto a una enfermedad como el dengue o el sarampión. En contexto con la aparición de los primeros indicios de problemas con enfermedades contagiosas se debieron poner manos a la obra de inmediato, pero por alguna razón las acciones se comenzaron a hacer cuando ya estábamos en los primeros lugares nacionales con casos confirmados.
Los médicos que habían estado en algunas jurisdicciones hace varios años destacaban que algo que les preocupaba era el comportamiento de enfermedades trasmisibles como el caso del sarampión que, si bien comenzó de manera discreta a presentarse los casos confirmados a finales de 2025, en los primeros días de 2026 se presumía que esta enfermedad se mantenía a raya respecto a otros estados. Lo que no se podía comprender era que teniendo de vecino a Chiapas, que era una entidad con alto índice de contagios de sarampión, no se hubieran hecho estrategias de contención, lo que al final derivó en que los caso de sarampión crecieran de forma exponencial a finales de enero de este año, lo que llevó a una jornada intensiva de vacunación.
En ese sentido, lo mismo aconteció con el dengue: se estuvo hablando a inicios de año de que las cifras eran menores que el año anterior y que se estaba atendiendo el tema. No obstante, el panorama de lluvias y frentes fríos ameritaba tener estrategias de contención fuertes para evitar que una enfermedad endémica como el dengue, que azota a Tabasco todo el año, se mantuviera a raya con campañas estatales de descacharrización, fumigación y, sobre todo, de promoción ante la ciudadanía, como la que se arrancó este miércoles 25, de manos del gobernador del estado. Estrategia que debió arrancar desde mediados de febrero en que los casos ubicaban al estado entre los primeros lugares de contagios; es decir, llegó tardía, pero si se hace bien, no será en vano.
Y es que los números desde principios de año señalaban que el caso de dengue en Tabasco, necesitaba reforzarse como se había hecho con el sarampión, a través de una estrategia integral donde tanto sector salud, así como el gobierno estatal y los municipios se coordinaran con acciones permanentes para evitar la proliferación de moscos luego de que se presentaran lluvias y, por lógica, aumentaran los contagios.
Lo que llama la atención también es que para poder contrarrestar un problema como el dengue, hay que estar bien informado para dimensionar la complejidad del tema, pero en el caso del secretario de Salud de Tabasco, pareciera que los datos no le están fluyendo bien, porque el pasado martes 24 de septiembre confirmó que Tabasco era segundo lugar nacional de casos confirmados, al tener 192 casos, cuando los datos de la Secretaría de Salud federal, a través del reporte de la semana 10 del panorama epidemiológico de dengue, dicen que actualmente se tienen 202 casos confirmados, además de que el estado se encuentra en segundo lugar nacional con la incidencia más alta de casos confirmados, solo debajo de Sonora.
En su oportunidad, el secretario de Salud, Alejandro Calderon Alipi afirmó que el dengue es una prioridad en el estado de Tabasco, por lo cual se estaban haciendo acciones necesarias para contrarrestarlo. Empero, pese a que desde inicios de febrero la Secretaría de Salud federal ubicó al estado entre los primeros cuatro lugares de casos confirmados, faltaron quizás más acciones integrales porque aunque se realizaron campaña de descacharrización, sólo se promocionaron en algunas redes sociales; pero faltó el involucramiento de una campaña mediática que impactara en los municipios, para involucrar a la gente, lo que llevó a que hoy se ocupe el segundo lugar nacional.
Igualmente se necesita no solo exponer las estrategias para evitar el nacimiento del mosco, como evitar tener depósitos de agua estancada que generan mosquitos en casa, sino que es necesario advertirle a la ciudadanía los riesgos de contraer dengue en estos momentos, porque en el estado, de acuerdo a datos oficiales, está circulando dengue con serotipo 3, que es el que puede evolucionar a dengue hemorrágico, para reforzar la conciencia entre los ciudadanos de hacer equipo con las autoridades, a mantener libres de cacharros y de maleza sus predios, aunado a su participación en campañas de descacharrización.
Asimismo, se espera el apoyo de la autoridad con las campañas de fumigación en zonas prioritarias porque luego es una queja diaria en comunidades grandes de que no llega la fumigación a estos lugares. Si esto sigue pasando, se caerá en un circulo vicioso porque al no hacer caso a estas peticiones, las personas que puedan ser picadas por mosquitos del dengue, serán portadoras y al llegar a una comunidad saneada podrán infectar a otras. La estrategia llegó un poco tarde sí, pero se está a tiempo de revertir los números como ya pasó con el sarampión.