Columna Descomplicado/Jorge Robledo
El contexto
El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) negó el registro a la organización encabezada por Humberto de los Santos Bertruy, argumentando irregularidades en la fiscalización de recursos. Aunque la agrupación cumplió con afiliados y asambleas, se señalaron fallas en el manejo de aportaciones y trazabilidad de fondos.
Los argumentos
La lectura política
El respaldo de Movimiento Ciudadano a la negativa generó suspicacias. En un escenario donde se esperaba que MC actuara como oposición, su alineación con Morena y aliados debilitó su narrativa de independencia. Para muchos, esta postura abre dudas sobre posibles acuerdos internos y sobre la coherencia de MC como alternativa política.
Impacto ciudadano
La decisión refuerza la hegemonía de Morena y sus aliados en Tabasco, cerrando la puerta a nuevas fuerzas políticas y limitando la pluralidad democrática. La ciudadanía percibe un sistema cerrado, donde las instituciones electorales y los partidos consolidados bloquean la entrada de nuevas opciones.
El camino de Bertruy
La agrupación de Humberto de los Santos Bertruy anunció que impugnará la decisión ante el Tribunal Electoral de Tabasco, la Sala Regional y eventualmente la Suprema Corte. Sin embargo, las observaciones de fiscalización complican la defensa.
La negativa del IEPCT no solo es un asunto técnico de fiscalización, sino un reflejo del juego político en Tabasco. Movimiento Ciudadano, al sumarse al bloque oficialista, diluye su papel opositor y deja a la ciudadanía con más preguntas que respuestas. En un estado donde la pluralidad es urgente, las decisiones de los partidos deberían fortalecer la democracia, no debilitarla.