Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Morena logró su registro nacional en el 2014, un año después compitió en las elecciones del 2015, logrando importantes posiciones a nivel estatal y nacional, tres años después (2018), por el hartazgo de la ciudadanía en contra del PRI y del PAN, logró la Presidencia de la República; sin duda fue un ascenso sorprendente y fue un trabajo permanente que Andrés Manuel López Obrador realizó de manera ininterrumpida durante 30 años.
López Obrador prometió -hasta lo que no podía-, pero el objetivo era llegar a la Presidencia a como fuera, diciendo mentiras de manera permanente.
Miles de mexicanos confiaron en sus promesas y hasta la fecha hay muchos que lo siguen defendiendo; personas pobres, ricas y gente preparada -según ellos- ha sido el mejor presidente que ha tenido el país. La pregunta sería: ¿mejor para qué?
Sin apasionamientos, sería conveniente que las y los mexicanos hagan un análisis y determinen si realmente el país ha avanzado en los casi ocho años que los de Morena han estado al frente de la Presidencia de la República, la mayoría en la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados federal, gubernaturas, presidencias municipales y Congresos locales.
Veamos en Tabasco, cómo nos ha ido con los gobiernos de Morena, los casi tres años de Adán Augusto, los otros tres de Carlos Manuel Merino y casi dos años de Javier May. ¿Realmente hemos avanzado o estamos mejor?
Los trienios de Adán Augusto y Carlos Manuel Merino, sin duda no hay nada que resaltar, lo más sobresaliente fueron los dos distribuidores viales, el de Primero de Mayo y Universidad; el primero está funcionando adecuadamente, sin embargo, el de Universidad fue, ha sido y seguramente seguirá siendo un fracaso.
En ese sexenio (divido en dos trienios), los mandatarios nadaron de a muertito, como se dice en el argot popular; hicieron como que gobernaron, pero eso sí cobraron y muy bien.
En sus casi dos años, el gobernador, Javier May no ha cambiado su estrategia, ha hecho anuncios espectaculares de obras que supuestamente hará, pero que hasta la fecha no se ven por ningún lado.
Dice que hará un centro de convenciones, que hasta la fecha sólo está en anuncio, que construirá un nuevo puente de los Monos, que ya acabó con la corrupción, que en su gobierno son “limpios y puros” sus colaboradores, que todos actúan de manera correcta, que se acabó con los moches, que lo critican porque las cosas las está haciendo requetebién.
}Sin embargo, la realidad es otra: la salud no mejora, la inseguridad (a pesar que dicen que va mejorando), la percepción de la gente es que se sienten inseguros, todos los días hay asesinatos, embolsados, ejecutados, hay desempleo, no hay un verdadero apoyo al campo, ni a la ganadería, ni a la pesca, mucho menos a la micro, pequeña y mediana empresa.
May dice que se acabó con la corrupción, pero pregunto: asignar de manera directa la obra pública a cuates y compadres, ¿no es corrupción?, vender placas para el servicio público, ¿será que no es corrupción?, pedir que compren bonos Olmeca a tres millones de pesos, porque se les asignó una obra o les hicieron compras, ¿no es corrupción?
La simulación, la corrupción y la impunidad han dañado mucho a nuestro estado y nuestro país, pero los gobernantes en turno no han actuado para que se acabe con ese tipo de situaciones. Sería bueno que alguien comenzara.