Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Como ningún otro gobernador, Javier May Rodríguez, titular del Poder Ejecutivo en turno, ha puesto en riesgo el futuro financiero de Tabasco, al inicio de su mandato, aseguró que no solicitaría créditos porque había finanzas sanas, que con los ahorros que se obtuvieran, se destinarían para atender las necesidades prioritarias de las y los tabasqueños.
Pero solo fue demagogia y, una mentira más, de las muchas que ha dicho en el poco tiempo que ha estado al frente de la gubernatura estatal.
En menos de un año, May elevó en un 92 por ciento, la deuda pública del Tabasco, pasó de un poco más de 5 mil millones de pesos, a 9 mil 224 millones de pesos.
May Rodríguez inició su hazaña, en el mes de febrero del 2025, solicitó al Congreso local, que le autorizara el refinanciamiento de la deuda pública por 4 mil 797 millones 237 mil pesos, amplió el pago de diez a 20 años.
May y muchos de sus cercanos, aseguraban que ese refinanciamiento no era deuda, que solo se estaba refinanciando el crédito, pero ahora, la realidad que los tabasqueños, nos quedaremos pagando ese crédito de 4 mil 797 millones 237 mil pesos, por un lapso de 20 años.
Pero, ahí no quedó la cosa, porque un mes después, volvió a solicitar al Congreso local, que le autorizaran un nuevo crédito por 417 millones de pesos, para una inversión pública productiva, que se pagará con las participaciones que el Estado recibe de la Federación.
Ocho meses después, (noviembre 2025), hizo una nueva solicitud de empréstito, por dos mil 10 millones de pesos, para supuestamente la construcción del Centro de Convenciones, que muchos sectores de la población, lo han considerado algo innecesario, que hay otras prioridades que atender, y no una obra que solo servirá para aumentar el ego gubernamental.
Son cinco meses de que se autorizó ese crédito por dos mil 10 millones de pesos y se anunció que será hasta el mes de mayo en que se determine qué institución bancaria otorgará dicho crédito.
Hasta la fecha, May Rodríguez insiste que hay finanzas sanas, que en este año, logró una recaudación histórica por mil 700 millones de pesos, y que al final del 2025, según aseguró, se logró un ahorro en las finanzas públicas del Estado, por mil millones de pesos.
Ambos recursos hacen un acumulado de dos mil 700 millones de pesos, pero no se ven por ningún lado, en qué o para qué se han utilizado porque seguimos sin que se vea una mejoría de la economía del Estado.
Todavía a mediados de marzo, May, hizo una nueva solicitud de crédito, por dos mil millones de pesos, pero en esta ocasión, se habló de que esos recursos, serían utilizados para el proyecto Villahermosa 2030, pero que solo fuera necesario, que se tendrían como de “colchón”, por si acaso, se requerían.
La realidad es que May no habla con la verdad, cuando lo cuestionan sobre los créditos que ha solicitado, se sale por la tangente, empieza con la descalificación, acusaciones y señalamiento en contra de la oposición, pero no transparente del porqué ha hecho dichas solicitudes.
La realidad es que ha comprometido el futuro financiero del Estado, ha hecho uso de los mecanismos que le permite la ley para hacerse de recursos y sin transparentar sus decisiones.
En un futuro no nos esperan situaciones aceptables porque no habrá dinero para mejorar la salud, la seguridad, apoyo al campo o la ganadería, lo único que sobresale, es que cuando no hay argumentos para su defensa, utiliza la descalificación y los señalamientos inapropiados.