Columna Descomplicado/Jorge Robledo
No se me espante. Esta es una noticia seria. Y muy buena. Legítima. Lo que pasa es que se da en medio de un ambiente de confrontación entre el gobierno del estado y la opinión pública por la insólita iniciativa de poner a remate propiedades de todos nosotros. Las públicas pues. Dizque para intentar solventar un manejo financiero que sigue levantando sospechas. Y suspicacia.
Con decirle que en un diario de circulación estatal un día de la semana pasada apareció en su primera plana, a ocho columnas, la noticia de que se remataba la Quinta Grijalva. Ya se imaginará el impacto entre el gran público. No voy a entrar a detallarlas, pero es un asunto muy complejo. En términos históricos y sociológicos. Antropológicos incluso. El hecho es que después del trato que esta administración estatal le ha dado a ese símbolo de la tabasqueñidad institucional tiene a la gente con el ánimo crispado. Por fortuna no era cierto. Y el gobierno estatal solo intenta vender el Palacio de los Deportes, terrenos de estacionamiento superubicados y de alto valor catastral, y así. Pero como le dije, razón hay para la propensión a la confusión.
No se debe malinterpretar entonces el sentido del titulo de nuestra columna. Porque es un hecho virtuoso. El ayuntamiento de Centro, su alcaldesa Yolanda Osuna, han tomado la iniciativa de “vender” la “marca” Villahermosa, entre los potenciales inversionistas que puedan identificar el potencial de desarrollo que con tesón ha consolidado esta administración municipal. Con esa idea de la escuela de la Nueva Gerencia Publica, que identifica el conjunto de recursos de todo tipo que puede conjuntar una entidad pública, hasta lograr ser considerada como “marca” cuyo prestigio, solidez, imagen y valor, pueden permitirle promocionarse entre los diversos actores económicos a nivel mundial.
La semana pasada Yolanda Osuna nos dio la noticia de que ya cuenta con el instrumental necesario para intentar atraer, convencer a los dueños del gran capital, de que nuestra ciudad capital cuenta con las condiciones idóneas para montar proyectos productivos y comerciales que aprovechen no solo el mercado interno de Tabasco, sino la posición estratégica de la ciudad como puerta de entrada hacia el Sur-sureste mexicano.
Para ello dio noticia de que se ha preparado toda una estrategia, bien articulada, al frente de la cual está la plataforma Invest-Centro que funcionará como micrositio informativo, donde los potenciales inversionistas interesados podrán acceder a una robusta fuente para conocer todos los detalles relacionados con los diversos proyectos en los que estén interesados. Información jurídica, administrativa, de competencia económica y comercial, etc. La plataforma también funcionará como ventanilla, desde donde se establecerán los vínculos necesarios con los potenciales inversionistas para el acompañamiento necesario a sus proyectos, hasta llevarlos a su construcción u operación. Se contempla incluso acompañar los diversos proyectos ya instalados y en operación, para apoyarlos en su consolidación en el mediano plazo.
Con esta mecánica, la administración municipal de Yolanda Osuna se da la oportunidad de hacer demostración práctica ante la iniciativa privada, nacional y extranjera del grado de su modernidad, y eficiencia para honrar el compromiso de apoyo que viene ofreciendo. Modernidad y eficiencia reconocidas por las instituciones oficialmente encargadas de su evaluación y validación.
De vez en cuando necesitamos buenas noticias. Esta es una de ellas. Porque Tabasco también necesita dinero. Mucho dinero para su desarrollo. Y no es vendiendo el patrimonio público como lo vamos a obtener. Hay que hacer dinero, atraer inversiones, con genio y creatividad. Y ello solo se puede lograr t-r-a-b-a-j-a-n-d-o.