Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Con el apagón qué cosas suceden, versa un canción popular de los años 80, y desafortunadamente esta situación de apagones, plantones y hartazgo de la gente, no es un tema nuevo sino que se ha venido viviendo desde hace un par de años pero pareciera que las autoridades en lugar de evitarse problemas de reclamos sociales y hasta amenazas de la gente de no seguir votando por ellos, pareciera que les gusta llevar las cosas hasta el extremo y que les reviente en la cara, por falta de comunicación y seguimiento, pese a que cada semana tienen su dichosa rueda de prensa.
Y es que le pongo en contexto que los problemas de los llamados bajones de luz, falta de energía por varios días en una comunidad, lo que genera manifestaciones como cierre de calles y carreteras, se ha venido dando desde hace poco más de dos años a la fecha en que la gente comenzó a quejarse por el mal servicio de luz.
Sin embargo, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha prometido junto con el gobierno estatal atender estas problemáticas con más cuadrillas y rehabilitación de transformadores, postes y cableado, aunado a las promesas de construcción de subestaciones que se prometieron hace un año y que no se han comenzando como es el caso en Tamulté de las Sabanas y en la ranchería Ribera Alta, de Cuauhtémoc, Centla, el plantón de habitantes de la colonia La Manga a la altura del puente Grijalva, los pobladores de Lagunas que cerraron la carretera Villahermosa-Frontera, ayer martes por la noche, por mencionar algunos casos.
Y es que no se entiende porque si en los últimos años las autoridades del gobierno del estado han tenido que lidiar con los bloqueos producto del hartazgo de la gente que pierde sus alimentos, aparatos electrodomésticos que han tenido que comprar con sacrificio y hasta medicamentos que son muy caros, poniendo en riesgo la vida de las personas que necesitan de estas medicinas.
Y es que el problema afecta a todos, desde las familias que viven en diversas colonias o comunidades hasta los comerciantes que en 2025, según datos de la Canaco Servitur-Villahermosa, se vieron afectados más de un centenar de negocios por el mal suministro de luz, lo que dejó perdidas tan solo por estas mimas fechas pero de 2025 por el orden de 50 mil pesos, situación que se estaría volviendo a vivir. La propia titular de la Canaco, Susana León, antes de la temporada de calor a principios de marzo, pedía que se atendiera la infraestructura eléctrica que tanto afectó a sus socios el año pasado, así como a las familias de Tabasco, pero no fue tomada en cuenta.
Pero como, dijera la canción del divo de Juárez, “pero qué necesidad, para qué tanto problema”, si el gobierno como autoridad y siendo un ente en donde la planeación debiera ser uno de sus principales pilares; no se adelantó desde inicios de año a pactar con CFE, las acciones que dieron a conocer ahora del arribo de brigadas a las comunidades, rehabilitación del sistema eléctrico y los procesos en que van los proyectos de las subestaciones de luz.
En lugar de privilegiar las acciones para iniciarlas desde principios de este año, porque desde 2025 quedó la radiografía de qué comunidades eran las que tenían mayor problema de bajones de luz y cuáles tenían para ser atendidas con prontitud, volvieron a dejar crecer los problemas que fueron surgiendo poco a poco a medida que iba llegando la actual ola de calor, pese a que desde mediados de abril la propia Conagua anunció que viviríamos temperaturas extremadamente altas.
Entonces, qué es lo que está sucediendo con las autoridades, no hay planeación, los encargados de hacer estos convenios de atención a problemas por parte de CFE hacia la gente están distraídos en otras cosas, qué se ha hecho con la inversión que tanto pregonan las autoridades, porque presumen de que han rehabilitado la red eléctrica, pero son las mismas comunidades que se atendieron las que están con estos problemas en las mismas zonas; para muestra la villa Vicente Guerrero, de Centla, que hace dos años realizó una manifestación de cierre carretero y hasta retención de unidades y la toma de las instalaciones de la CFE en este sitio, por constantes variaciones de luz y falta de energía por varios días. Y es que en el plantón de la ranchería Jalapita, los habitantes de villa Vicente Guerrero, volvieron a reclamar el mal servicio de suministro de luz.
Es indispensable que no solo las acciones se queden en discursos o que se apliquen acciones, sino que se debe de optar por darle un seguimiento puntual a estas acciones y hacer un diagnóstico oportuno cuando finalicen los calores, que es la temporada en que bajan un poco las variaciones de luz, así como los cortes repentinos en las colonias, villas y rancherías, para saber qué comunidades son foco rojo por falta de atención de rehabilitación de la infraestructura eléctrica, para evitar llegar a las movilizaciones.
Además, debe de haber más sensibilidad por parte de los encargados del gobierno, por atender los reportes de la gente que se queda sin luz con prontitud, porque con estos calores sufrir de esta situación es una pesadilla, principalmente porque se pone en riesgo hasta la vida de personas convalecientes, adultos mayores y niños.
Por ello, no se entiende porqué se vuelve a sufrir de estos panoramas de plantones porque la respuesta no llega pronto; entonces cabría hacer un análisis de quién está fallando en sus funciones porque están provocando conflictos que afectan la salud, la economía familiar, la movilidad y la seguridad de las personas. Es tiempo, de que Javier May, reflexione y haga los ajustes pertinentes porque no se puede permitir que problemas que se pudieron prever se estén dando y que al final provocan un deterioro en la percepción ciudadana hacia su gestión.