Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Andar todos en bicicleta, sería regresar el tiempo en el que aún no existían los automóviles, pero nos ayudaría a bajar los índices de muertes que en la actualidad existen por el mal uso de un automóvil.
Deberíamos de regresar a la época en la que el transporte, era a través de carretas, porque al parecer a los automovilistas se les olvida para qué sirve un automóvil.
Solo para recordarles, un automóvil es un medio de transporte, es decir para llevar y traer, para transportarte de un lugar a otro.
Un automóvil no es un arma para matar, no es un avión para volar, no te da nombre, estatus y mucho menos te permite ser mejor persona que otra. Un automóvil, debe ser utilizado con responsabilidad, compromiso, inteligencia, pero sobre todo, debe ser usado, con prudencia, respetando a los otros automovilistas.
Todo eso, lo debemos enseñar a quienes usan un automóvil, porque conducen como si la calle fuera una pista de carreras y como si tuvieran otra vida.
Lo peor, es creer que tener o utilizar un automóvil, nos da poder para utilizar las calles como si fueran solo nuestras, creer que el automóvil te da un estatus, cuando en realidad solo es una máquina que deberíamos de dominar en su uso y no, la maquina a nosotros.
Buscar ser otra persona por tener auto, es cosa de aquellos que no tienen criterio y personalidad propia, pues creen que lo material o tener un automóvil, les permitirá ser mejor que otros seres humanos e incluso, creen que, por tener un automóvil, ya tiene el mundo a sus pies.
Pero no es así, porque el tener la bendición y el acceso al uso de un automóvil, debería hacernos comprender y entender que este medio de transporte hay que cuidarlo, valorarlo y bien usarlo, ya que de ello dependen no solo tu vida, sino la vida de otras personas.
Cuántas veces soñamos o deseamos tener un automóvil; espero que, en esos sueños y deseos, también existan la empatía, el cuidado, la solidaridad, el conocimiento y el uso de todos nuestros sentidos, cuando lo utilizamos, pues solo valorando lo que tenemos, podríamos valorar al otro y nuestra propia vida.
Si usted tiene un automóvil, dé gracias a Dios por él, úselo como se debe, pero sobre todo, úselo asumiendo las consecuencias que puede traer, el mal uso y abuso de lo que es, una simple máquina de transporte.
Gracias a Dios por el trabajo, la familia, los amigos, la salud; gracias a usted estimado lector y lectora por su tiempo de lectura.
P.D. ¿Hay algo tan significativo para ti que incluso podría costar un peso, pero no lo venderías por cantidad alguna?