Columna Descomplicado/Jorge Robledo
El operativo enjambre en Tabasco en contra de funcionarios municipales del ayuntamiento de Paraíso, realizado el pasado miércoles 19 de agosto puso de nueva cuenta a Tabasco en el ojo del huracán, que apenas hace una semana también había dado de qué hablar con el tema de la visa cancelada a Andy López; no obstante, aunque este operativo enjambre es el segundo realizado en la entidad, ha tenido una mayor cobertura mediática por la supuesta pretensión de detener al edil de ese municipio.
Le pongo en contexto que el pasado 19 de agosto se informó de manera extraoficial en medios y redes sociales que a través de un operativo enjambre, efectivos de la Fiscalía General de la República (FGR) ejecutaron diversas órdenes de aprehensión y cateos contra el alcalde de Paraíso y altos funcionarios de su administración, quienes son investigados por presuntos delitos del orden federal. Además se realizaron cateos a por lo menos 10 inmuebles y también se incautaron unidades motrices y maquinaria pesada. Ante esta situación, la información corrió como pólvora ocupando titulares nacionales.
Pronto también, como era de esperarse, surgieron las reacciones de los líderes partidistas, principalmente de oposición quienes consideraron que esperaban que esta acción de las autoridades de la FGR, fuera en realidad por una investigación de presuntos actos de mal uso de recursos y no una estrategia de las autoridades en el gobierno para ir desacreditando a la oposición, con la finalidad de diluir el tema de la cancelación de la visa de Andy López.
En su oportunidad, el líder del PRD Tabasco, Rafael Acosta comentó que este caso debería investigarse a fondo pero sin tintes políticos; señaló que si hay culpabilidad, los señalados deben ser sancionados conforme a derecho. Por su parte, la representan del PAN en Tabasco, Katia Bolio dijo que debe investigarse a fondo el caso, pero atajó que igualmente se deberían investigar las obras mal hechas de la 4T como el Tren Maya, ejemplificó.
El líder del PT, Martín Palacios indicó que el que nada debe nada teme, por lo que consideró que el edil de Paraíso del cual no se sabe su paradero debe dar la cara para aclarar el tema. Por si fuera poco, el propio partido Movimiento Ciudadano en Tabasco del cual es emanado el edil paraiseño, a través de un comunicado, acusó a las autoridades estatales y federales de ejercer una "justicia selectiva" tras la implementación del operativo Enjambre en el municipio de Paraíso. En un comunicado difundido por su dirigente estatal, Karla Rabelo, el partido naranja señaló que "es evidente que están haciendo uso del control que tienen sobre las fiscalías para privar de la libertad a personas inocentes, solo por motivos políticos". Exigió a todas las autoridades involucradas actuar con transparencia, seriedad y estricto apego a la ley.
De lo anterior se desprende que, otra vez, el estado está dando de qué hablar y esta vez en una resonancia mayor que el anterior operativo enjambre que se dio contra agentes de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, pero ¿a qué se debió este asunto?; algunos mal pensados dirían que tal vez fue para cambiar la narrativa que se había centrado en el hijo del máximo referente de la 4T y de Morena, Andrés Manuel López Obrador, con su cancelación de visa. Sin embargo, desde el punto de vista técnico lo acontecido ayer tuvo todos los elementos para hacerlo más mediático que el anterior operativo contra efectivos de la corporación policiaca del estado porque involucra a un presidente municipal y funcionarios locales.
Y es que el operativo contra el alcalde de Paraíso, Alfonso Baca Sevilla, tuvo una resonancia mediática mucho mayor que el realizado contra policías estatales en julio de 2026. La clave está en que el caso de Paraíso contiene todos los ingredientes de una noticia de alto impacto político y de interés nacional. Además de reforzar lo dicho por la presidenta de México respecto al objetivo de estos operativos que buscan que ningún servidor o exservidor público, sin importar el cargo, debe tener protección institucional si está involucrado con grupos criminales.
Hay que mencionar que el operativo de julio de 2026 contra seis agentes de la Policía Estatal de Tabasco, aunque importante por sí mismo, se enmarcó dentro de una narrativa más común de combate a la infiltración del crimen organizado en las fuerzas de seguridad. Si bien es un tema grave, no tiene el mismo gancho que el de una situación de anomalía política con un alcalde prófugo y acusaciones de corrupción de alto nivel que afectan directamente a una administración municipal.
En resumen, el caso de Paraíso combinó un personaje político central (un presidente municipal), una acusación de corrupción con recursos federales, un operativo de alto perfil de la FGR y, sobre todo, el elemento de la fuga. Esta combinación lo convirtió en un acontecimiento de interés nacional que eclipsó al operativo anterior, el cual, aunque relevante, tuvo un alcance y una narrativa mucho más limitados.