Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Una Dignidad en Riesgo
“Mi jubilación no es de las doradas pero permite compensar todo el esfuerzo propio y de mi familia por mi ausencia durante 37 años”. La frase del capitán Martín de Jesús García, jubilado de Pemex, debería bastar para desmontar la narrativa oficial que pretende reducir a la mitad las pensiones de miles de trabajadores. No son privilegios: son derechos adquiridos a costa de vidas enteras entregadas en condiciones extremas.
El capitán García no habla desde la comodidad de un escritorio. Habla desde el mar, desde los buques tanque que durante décadas garantizaron el abasto de gasolina, diésel y turbosina en los puertos y aeropuertos del país. Habla desde la experiencia de pasar diez meses a bordo por apenas dos de descanso, de enfrentar riesgos permanentes para transportar hidrocarburos estratégicos, de cumplir normas internacionales de seguridad para proteger tripulaciones, barcos e instalaciones. Habla desde la ausencia prolongada de su familia, que pagó también el precio de sostener a México.
El recorte anunciado no distingue entre pensiones doradas y pensiones dignas. Mete en el mismo saco a quienes se enriquecieron con privilegios y a quienes, como el capitán García, sostuvieron la operación energética del país.
Es un golpe que no solo afecta números: erosiona la memoria y la dignidad de quienes dieron su vida laboral en sectores estratégicos.
La pregunta es clara: ¿puede un gobierno que habla de justicia social castigar a quienes hicieron posible que México funcionara día tras día? La respuesta debería ser no. Respetar las jubilaciones no es un favor: es reconocer que detrás de cada pensión hay historias de sacrificio, de servicio y de país.
La transición energética que México necesita no puede construirse sobre la desvalorización de quienes ya entregaron su vida laboral.
Si se quiere avanzar hacia energías limpias, el primer paso es respetar la dignidad de los jubilados y abrir un debate serio sobre cómo equilibrar finanzas públicas sin afectar el esfuerzo de generaciones enteras.
Va directo.- Sobre la transición energética y el respeto a jubilados:
México no puede hablar de un futuro limpio si ensucia la memoria de sus trabajadores.