Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Andrés Manuel López Obrador se encargó, y fue una de sus prioridades, emprender división de la sociedad. Todo el tiempo en que estuvo en la actividad política, no varió; su postura fue: estás a mi favor o estás en contra. No hubo medias tintas; ninguna persona que estuviera cerca o tuviera alguna relación, no podría estar en la mitad, porque era algo inaceptable.
Su discurso nunca varió, su bandera fue la lucha contra la corrupción, contra los neoliberales, los que llevaron al despeñadero al país y que se hicieron inmensamente ricos a costa de los recursos públicos de los mexicanos.
Nosotros los de Morena, decía, no luchamos por cargos públicos. No queremos hacernos ricos a costa del pueblo o los recursos del país; vamos a cambiar las cosas, porque somos diferentes. No somos como los del PRIAN. Nosotros sí somos honestos, nosotros vamos a apoyar al pueblo, venimos a que las cosas se hagan diferentes, que cambien.
Son casi ocho años, que los de Morena ocupan la Presidencia de la República, la mayoría de las gubernaturas; que son mayoría en la Cámara de Senadores, en la Cámara de Diputados federales y congresos estatales, pero están llevando al país al despeñadero; seguramente quieren que México sea otro Venenzuela o Cuba, porque con lo que han hecho, seguramente a eso nos quieren llevar, ese es su objetivo.
Es preocupante que la gente no despierte, que muchos de los miles que reciben algún recurso económico, a través de los programas sociales, no alcen la voz, que digan que los del pasado eran peores; esa es la defensa, aunque sea algo incorrecto.
Al PRI lo condenaron por el Fobaproa; fue la decisión que tomó el gobierno federal para salvar a los bancos, lo que ocasionó que miles de mexicanos, perdieran sus propiedades, empresas y recursos. No había ocasión, en que no se hiciera mención del Fobaproa; hacen notar la corrupción e impunidad.
Pero, ¿qué ha pasado con el gobierno de Morena? En estos ocho años que han estado en el gobierno, han sido peores; como el gato, le echan tierra a su corrupción; de manera cínica la justifican y lo peor, que no actúan.
Hay muchos ejemplos: Segalmex, el Tren Maya, el AIFA, la refinería de Dos Bocas, el Tren Interoceánico, el huachicol fiscal. Y así nos podemos pasar haciendo los señalamientos de los acotos de corrupción e impunidad en que han incurrido los morenistas.
¿Acaso por el robo que se cometió en Segalmex, hay algunos de los involucrados que se les haya sancionado? Acaso por el sobrecosto del Tren Maya, el AIFA, refinería de Dos Bocas, hay alguna investigación?
¿Acaso se ha actuado en contra de los que realizaron las operaciones del huachicol, se han aplicado sanciones o ha sabido algo de las investigaciones? ¿O acaso ya se condenó a alguno de los involucrados?.
No sé hasta cuándo la gente despertará, que se tenga un hartazgo, como cuando la sociedad sacó al PRI del gobierno; ahora creo que será más difícil porque Morena y sus “paleros”, perdón, sus aliados Verde y PT, han aprobado leyes al grado que tienen el control de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los órganos electorales como el INE o el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados federal. Realmente es triste y preocupante; esperemos que pronto se logre el cambio que muchos queremos.