Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Estamos cerca del inicio de los procesos electorales federal y estatal. En el caso de la elección federal, en Tabasco, se elegirá a seis diputados federales, y en la estatal, a presidentes municipales, regidores, así como diputados locales.
En septiembre iniciará el proceso federal, y un mes después (octubre), el estatal. El Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) darán por iniciados los procesos electorales, con la organización de ambas elecciones.
Tienen que cumplir con un calendario que con anterioridad aprobaron, que incluye un presupuesto, el nombramiento del personal que deberá de cumplir todas y cada una de las tareas establecidas.
De acuerdo a la ley, los partidos políticos deben cumplir con las disposiciones que se tienen en la Ley Electoral, para la designación de sus precandidatos, que después se convertirán en sus candidatos. Las precampañas y campañas.
Sin embargo, ya son varios procesos electorales en los que Morena aprovecha un resquicio en la ley electoral para no cumplir con las disposiciones; se diría en el argot popular: se agandalla, utiliza una trampa legal para tomar ventaja de los demás partidos políticos.
En el mes de junio, aspirantes de Morena a diferentes cargos de elección popular, que se venían desempeñando en la administración pública estatal, presentaron su renuncia, para cumplir las disposiciones que se establecieron en los estatutos de su partido.
Muchos de ellos, aun y cuando estaban en un cargo público, utilizaron su posición y recursos públicos para autopromocionarse.
La mayoría de esos aspirantes morenistas, estuvieron en posiciones gubernamentales en las que tenían acceso al padrón de beneficiarios de los programas sociales del estado o del gobierno federal, y ya no cumplirían con el principio de igualdad.
A esos mismos aspirantes, la dirigencia de Morena los nombrará –en los próximos días– coordinadores municipales o distritales para la defensa de la Cuarta Transformación, lo que les permitirá recorrer colonias, fraccionamientos, ejidos, comunidades, villas, poblados y ciudades para autopromocionarse.
Mucho de ellos, ya sin ningún recato, andan entregando propaganda, en la que se resaltan sus virtudes y los supuestos programas gubernamentales que impulsarán en caso que ganen la candidatura y, después, la elección constitucional.
La dirigencia de Morena asegura que, con el nombramiento de los coordinadores para la Defensa de la Cuarta Transformación, ellos no violan ninguna disposición legal. Sus homólogos de los partidos de oposición, han retado a los de Morena, que no postulen a ningún cargo de elección popular a quienes nombrarán como coordinadores para la Defensa de la Cuarta Transformación. El silencio ha sido su respuesta, no ven, mucho menos escuchan.
Extrañamente, los consejeros electorales del IEPCT no ven, no escuchan y mucho menos actúan en contra de esos adelantados de Morena; en las resoluciones que han emitido de las quejas y demandas que han interpuesto los partidos de oposición, sostienen que no han violado ninguna disposición electoral o aseguran que no han encontrado ningún elemento que les permita sancionar a esos adelantados, aunque en redes sociales y medios de comunicación son evidentes sus declaraciones o convocatorias.
Se ve la parcialidad que están teniendo los consejeros electorales del IEPCT, el favoritismo hacia Morena. No están actuando como unos auténticos árbitros electorales, sino que lo están haciendo como seguidores y militantes de Morena. Desafortunadamente no cumplen con su responsabilidad. Será la sociedad y la historia quienes los juzgarán.