Control de daños
Los gobiernos de Morena resultaron un fracaso; nada de lo que prometieron han cumplido. Lo triste es que han acabado con muchas de las instituciones del país que costaron muchos años para que se construyeran. En ocho años duplicaron la deuda pública; el dinero que han obtenido por esos préstamos solo lo han usado para mantener sus programas sociales, que solo han servido para cooptar a muchos sectores de la población, pero se puede decir que ha sido tirado a la basura.
Hace algunos días estaba revisando las redes sociales, me llamó la atención que en un video en que aparecía una persona que recordó que hace años, cuando se hablaba de algún perezoso o nini –que no quería trabajar–, le decían: “que te mantenga el gobierno”; no pensamos que llegaríamos a ese extremo.
Ahora con los gobiernos de Morena se da apoyo económico a un amplio sector de la sociedad; lo malo es que ese dinero no se obtuvo porque el país tenga una alta producción o sea resultado de las actividades industriales, el campo o la pesca, sino que es producto de préstamos que, desafortunadamente, se regala sin que se tenga ningún beneficio de por medio.
El artífice de este retroceso ha sido y sigue siendo, ni más ni menos que el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que prometió acabar con la corrupción, que dijo que su propósito era pasar a la historia como el mejor presiente que haya tenido México, que la gasolina costaría diez pesos, que no habría nepotismo, ni influyentismo y todos los conceptos habidos y por todo lo que acaban en ismo, pero que fueron conceptos que utilizó para convencer a los mexicanos.
¿Será que López Obrador está convencido que hizo bien las cosas, que logró acabar con la corrupción, con la pobreza y que los mexicanos tenemos un mejor nivel de vida?
Como nunca en la historia del país, ni en los tiempos del partidazo –que fue el PRI–, se habían registrado actos de corrupción como los que se han tenido en los ocho años en que ha mal gobernado Morena: Segalmex, Insabi, huachicol fiscal, Tren Maya, Tren Interoceánico, AIFA, refinería Dos Bocas y, lo último, Instituto Nacional Electoral, en donde la expresidenta Guadalupe Taddei Zavala, hizo del organismo electoral su propiedad, en donde tomó decisiones que ahora son condenadas hasta por los propios morenistas.
Desafortunadamente, todavía hay personas que creen que estamos muy bien, que los gobiernos de Morena han actuado de manera correcta y que han logrado que el país cambie.
Cuando a un morenista se le dice que hay mucha corrupción, que hay inseguridad, que el sector salud está muy mal, que hay desempleo, que no hay crecimiento económico y todas las situaciones preocupantes que estamos enfrentando, su respuesta es que en los gobiernos del PRIAN las cosas se hicieron peor.
Ojalá que las personas tomen conciencia, que hagan una evaluación de los gobiernos de Morena y que pongan en una balanza si logramos avanzar o hemos retrocedido, y que hagan a un lado el apasionamiento.




