Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Dicen que el desconocimiento, la ignorancia, no te exime de la observancia y aplicación de la ley. Ni por falta de precaución, irresponsabilidad, o de plano, por el simple hecho de… ¡no saber leer! Si incurres en acciones penadas, te cae la ley.
Todos los que, obsecuentes con las intenciones injerencistas de los USA han hecho a un lado el expediente de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos para correr presurosos a centrar su atención en el expediente de Rubén Rocha, el gobernador de Sinaloa, están demostrando su incapacidad para leer entre las líneas de la peligrosa intención de nuestros vecinos, sin considerar, los antecedentes históricos.
Lo que es peor, desprecian el conocimiento de la información sobre la actuación global de ese país y sus bárbaras incursiones en prácticamente todas las regiones del mundo, siguiendo su atávica inclinación a la depredación, el saqueo, el absoluto desprecio por los intereses de todos aquellos que no se pleguen a sus designios hegemónicos. Y por estas “razones” los paisanos demuestran ignorar de lo que es capaz el presidente de los USA, Donald Trump.
No nos proponemos en este espacio tan limitado hacer siquiera un apretado resumen histórico sobre el daño que nos ha infligido nuestro supremacista vecino. Pero ahí está, y el hecho de que muchos de los mexicanos, que sienten llegado el momento de su resurgimiento tomados de la mano por Donald Trump, ignoren las verdaderas intenciones de este, no las anula. ¿Cuáles son?
Bueno. Nada menos que derrocar el régimen de la 4T, lo cual pasa por inculpar al expresidente Andrés Manuel López Obrador para poder acusarlo judicialmente, con las leyes de los USA se entiende, y entrar al país como lo acaban de hacer en Venezuela con su presidente en funciones Nicolás Maduro.
Estamos al principio de la trama. Los USA, ya no tocan la puerta. Eso lo hicieron con la acusación a Rubén Rocha y el cobijo flagrante a María Eugenia Campos, no, ahora blanden la barreta con la cual amenazan con derribar nuestro portón y entrar a territorio nacional a saco.
Aquí adentro, quienes ahora aducen que los USA deben venir a impartir justicia para que se acabe el “narco-gobierno” son quienes antes han venido sentenciando que “AMLO irá a parar a la cárcel”. Lo más preocupante de todo es que ya van formando parte de ese grupo los mexicanos bienintencionados que aprueban las iniciativas para la depuración gubernamental vengan de donde vengan, pero que, en su ignorancia, su desinformación, se prestan al macabro juego político de la derecha mexicana apadrinada y abanderada por el presidente de los USA.
Para colmo, las filas de la 4T no lucen como que muy sólidas y energizadas. Mas bien lucen como fuerza en reposo. Lo cual permite observar el gusto que algunos liderazgos le toman a las lúdicas distracciones palaciegas (la grilla), dejando para después la preparación de las debidas trincheras para la defensa del régimen popular humanista instaurado democráticamente. ¿Muestras? Ahí tiene el golpeteo a los excandidatos presidenciales. Todos, salvo Ricardo Monreal, están bajo el fuego de las acusaciones de la derecha reaccionaria. Mario Delgado ahora señalado de tener relaciones de interés económico con el narco. Adán Augusto López, que no lo bajan del banquillo de los acusados por el mismo delito. Un discurso que la derecha proyanqui ha venido construyendo con amoroso empeño y que ahora puede darles el fruto añorado. Seguiremos informando. ([email protected])