Columna Descomplicado/Jorge Robledo
Un asunto que ha estado en el ambiente en los últimos días –y que ha ocupado la atención en medios informativos nacionales– ha sido el de la cancelación de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En torno a ese tema, especial atención merece la declaración hecha por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el viernes pasado, sobre todo observar lo que dijo en estas líneas :
“Entonces, ¿qué hay que hacer cuando viene una cuestión de visa?”, pues hay que ser valientes, otra cosa es que el gobierno de Estados Unidos presente una prueba contundente contra cualquier ciudadano mexicano, cualquiera que sea su profesión, cualquiera que sea su partido político, pues que presenten pruebas y que sea juzgado de acuerdo a las leyes mexicanas, pero tiene que haber pruebas”.
Así o más claro, estando el piso tan parejo.
“Hay que ser valientes…”, dijo de manera categórica la mandataria federal.
¿Qué quiso decir con esas plabras?, bueno, sólo ella lo sabe, aunque da margen a diversas interpretaciones dependiendo del cristal con el que se mira.
Lo que sí se ha hecho evidente es el escándalo que han armado los acendrados morenistas que han salido a defender a Andy López, pero en la forma como lo están haciendo, propiamente han convertido la cancelación de la visa de éste en una épica de soberanía nacional, llevando el asunto a niveles inimaginables introduciendo precisamente el tema de dicha soberanía sin reparar en lo que el alto funcionario gringo Marco Rubio posteó: “las visas son un privilegio, no un derecho”.
Luego quizá tenga razón la Presidenta de México cuando señala que si es cuestión de visa el asunto, “hay que ser valientes”.
Sin embargo, hay quienes, acerca de este hecho, tienen otros puntos de vista y parecen decir: no somos ingenuos como para pasar por alto, que a otros también le han sido canceladas las visas, lo que ha sido aprovechado por algunos para llevar agua a su molino y deslizar ligeramente la especie de que todo se trata de una cuestión política.
Bajo esa tesitura, y respetando el derecho de quienes así lo dicen, habría que tomar muy en cuenta lo que dijo la Presidenta de México, de que “cuando viene una cuestión de visa hay que ser valientes”, y que quienes han salido apoyar a Andy López lo hagan con los pies en la tierra, no tirando golpes a diestra y siniestra, involucrando el tema de la soberanía nacional.
Asimismo, sería bueno que el propio López Beltrán, a propósito de la carta dirigida a Donald Trump, con serenidad (con la cabeza fría…y el corazón ardiente, como dijera algunas veces AMLO en su carácter de guía moral de la oposición) reflexionara y revisara lo que firma, pues si bien como dijo la Presidenta de México, está en su derecho de decir lo que quiera, parecería que esa carta llevaba otra intención, y no mostrar su inconformidad, ya que un punto importante es saber el verdadero motivo de la cancelación de la visa, derecho que le asiste como a todo ciudadano.
Y es que, amable lector, debemos tener muy en claro que el tema de la soberanía nacional es asunto serio, no es cualquier cosa, y más cuando la disputa se está dando en contra del país más poderoso del planeta, nuestro gran socio comercial y vecino del Norte, con el que México ha tenido en los últimos tiempos una relación bastante compleja.
Más de uno cree que ni a USA ni a México le conviene sostener una confrontación pues como bien ha dicho Marco Rubio, la visa “no es un derecho… es un privilegio”, y pues aunque nos cueste aceptarlo cada país, inclusive México, es libre de decidir quién puede entrar o no entrar a su territorio.
Está bien alzar la voz en defensa de nuestra soberanía cuando ésta pudiese estar en riesgo de ser sometida o invadida pero, como lo dice bastante claro la Presidenta Sheinbaum, “cuando viene una cuestión de visa hay que ser valientes”. Así de simple. ([email protected])